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15 nov 2010

Raices, arraigos y desarraigos en otros blogs




¡Hola! ¿Cómo están? ¿Cómo pasaron el fin de semana? Espero que hayan sido unos días hermosos y que esta semana que comienza sea muy buena también.

La serie de posts sobre las raíces ha tenido una muy buena recepción y algunos lectores han manifestado sus ganas de leer más experiencias, más historias personales, más reflexiones al respecto. Por eso se me ocurrió que, antes de contarles mi historia, sería buena idea dejarles los links de algunos blogs que han tratado el tema de manera interesante, sensible, reflexiva.


Estos son los blogs siguientes:



Manolito, su autor, emigró a Australia hace más de veinte años y lleva varios escribiendo un blog muy interesante. En el mismo encontrarán varias reflexiones acerca de la emigración, en particular les recomiendo las series : Por qué emigra el emigrante y las reflexiones acerca de lo ganado y lo perdido con la emigración.




Su autora es una mujer de negocios norteamericana que vivió durante más de 5 años en Europa (Londres y Estocolmo) y, luego de mucho viajar, acaba de volver a su Boston natal. Les recomiendo en particular este post, reflexionando sobre el hogar y sobre el volver a un lugar alguna vez llamamos hogar y ahora ya no se siente tanto así. 



Uno de mis blogs preferidos, y no es novedad porque lo he dicho muchas veces. Sabrán perdonar que sea repetitiva ;)

La noción de hogar se encuentra siempre presente en los posts de Belette, y sus reflexiones están llenas de profundidad y sensibilidad. Les recomiendo especialmente este post (porque el hogar puede revelarse en cosas pequeñas y aparentemente intrascendentes, comoque alguien conserve una foto de nuestros gatos, aún años despues de nuestra partida) y esta serie, intitulada: Home is where the guest blogger is (el hogar es donde está el blogger invitado).


Espero que los disfruten tanto como yo.

¡Que tengan una semana maravillosa y hasta el próximo post!



* La imagen del comienzo corresponde al Parque Sarmiento, en la ciudad de Córdoba, Argentina

4 oct 2010

Historias y perspectivas

Esta mañana mi mamá me envió este video, extraído de esta página web.

En el mismo, la escritora Nigeriana Chimamanda Adichie, autora del libro Half of a yellow sun, habla del riesgo de escuchar una sóla campana, de formar ideas en base a una sola parte de una historia, de cualquier historia: la historia de un pueblo, su caracter, sus ideas, sus creencias. 

Cuando empecé a escribir este blog lo hice en gran parte porque, antes de ir a Costa de Marfil, el continente africano era para mí un gran agujero negro, una gran incógnita marcada por las noticias que, de manera muy esporádica, poblaban los diarios acerca del mismo. Y allí descubrí otra historia, otra forma de ser, otra forma de ver la vida. Y hoy Costa de Marfil es para mí el conjunto de todas esas vivencias y Africa es, en parte, esas mismas experiencias y en parte la incógnita de muchas historias más, personales y comunitarias, que desconozco y sé que desconozco. Y quise transmitir ese aprendizaje, personal, subjetivo y esa aprendida convicción de que, distantes y distintos, somos todos humanos luchando por sueños parecidos.

Espero que les guste el video y, como les digo siempre ¡Hasta el próximo post!








2 sept 2010

Serbia: sabores de la infancia



¡Hola a todos! ¿Cómo están?  En el post de hoy quiero contarles un poco acerca de aquellos productos que son recordados con nostalgia por distintas generaciones de habitantes de la ex-Yugoslavia en general y de Serbia en particular, esos productos simples,  de supermercado o de kiosco, que evocan recuerdos, que hacen pensar en la escuela, en los juegos, en la infancia.  Así, si un día visitan Serbia, podrán entrar en un supermercado y conocer qué productos consumen las familias en el día a día,  o probarlos en su casa, si es que encuentran  algún mercado de productos "yugoslavos"en la ciudad donde viven. 

El producto de la foto que inicia este post es, sin dudas, la galletita más famosa: Plazma. Generaciones enteras han crecido comiéndola. Es dulce, pero no demasiado (algo así como la Vocación o la Manón, en Argentina), y tiene la particularidad que, al hacerla polvo o mojarla con leche, no se hace un pasticho tipo engrudo, sino que conserva una cierta consistencia. ¿Por qué hago esta última aclaración? Porque la fascinación local por la galletita es tan grande que se la utiliza en muchísimas recetas y hasta se vende la galletita ya molida, en polvo, para adjuntarla a distintas preparaciones. Plazma Mlevena, como se llama a este polvo, es, por ejemplo, el ingrediente secreto de la Baklava en algunos lugares (que reemplaza la mitad de la cantidad de nueces de las recetas) y hay miles de recetas de tortas hechas con él, o con la galletita entera, como la del video que adjunto más abajo. Para que se den una idea de la pasión que despierta, la frase que se encuentra debajo del nombre de la galleta, Kuca nije dom bez Plazma, quiere decir "Una casa sin plazma no es un hogar".




Encontrar el producto de las dos fotos que siguen fue una gratísima sorpresa, algo así como compartir un pedacito de infancia con mi marido. Bananica es, nada más ni nada menos, que una Bananita Dolca, de Nestlé: una crema esponjosa con sabor a banana, cubierta de chocolate. 




Las galletitas que siguen en las fotos son también un clásico. Las Medeno Srce son corazones de miel, cubiertos de chocolate y la masa de la galletita en sí me recuerda al sabor de los alfajores marplatenses (para que aquellos que conocen productos argentinos). Las Noblice y las Domacica las he visto en todas las casas que he visitado, y mi marido me contaba que, éstas últimas, eran el clásico regalo que se llevaba a las casas a las que se iba de visita a tomar el café. 







¿Con qué bebida se acompañaban estas cosas dulces? Con un jugo llamado Cedevita, que viene en distintos sabores y declara estar reforzado con vitaminas (?). De todas maneras, cabe aclarar que, según me cuenta mi marido, ni el jugo ni las gaseosas eran cosa de todos los días, sino más bien para ocasiones especiales y algo que se consumía de vez en cuando (cumpleaños, celebraciones, etc).




Y para terminar este post, los dejo con una foto de algo que me resultó muy curioso. Miren el pan siguiente y díganme si lo identifican:


¿Se dieron una idea de qué tipo de pan es? Si dijeron pan de campo, como yo, perdieron. ¡Es pan árabe o pan de pitta! En Serbia se llama Somun y no es finito, sino un pan levado y con mucha miga.

¡Espero que les haya gustado el post y les deseo un hermoso fin de semana!







30 ago 2010

Sabores de Serbia: Kafana y restaurants típicos


Hola a todos!
Cómo están? Espero que hayan tenido un hermoso fin de semana.

El post de hoy continúa con la serie sobre ese ''alma" serbia de la que les hablaba el otro día (o al menos sobre cómo yo entiendo esa alma). En éste y en los próximo posts les voy a hablar de los sabores tradicionales y dónde encontrarlos, y voy a ir acompañando recetas de comidas típicas, por si quieren reproducir algo de la cultura balkánica en su casa, donde sea que ustedes se encuentren. A este respecto, es bueno aclarar que los sabores que se consideran tradicionales en Serbia, son sabores compartidos con el resto de los países de los Balkanes y que formaban parte de la ex-Yugoslavia ( si bien cada país, claro, introduce pequeñas modificaciones). Después de todo, son países que tienen siglos de historia en común. También les voy ir contando dónde encontrar estos sabores nuevos si viajan a Belgrado. Espero que les gusten, que los prueben y que, si viajan, los disfruten tanto como nosotros los disfrutamos cuando vamos de vacaciones allí.


De acuerdo a mi experiencia, el recorrido gastronómico de Belgrado, por así llamarlo, se divide en  4 sectores distintos*: la calle Skadarlija, la zona céntrica,alrededor de Knjez Mihajlova,  la zona que va desde el Boulevard  Kralja Aleksandra (al que los locales llaman, simplemente, "El Boulevard") hasta el Boulevard Despota Stefana (especialmente en la zona de intersección entre estos dos, desde el Palacio de la Asamblea Nacional hacia este último y los "Floats"o restaurants y bares flotantes, que se encuentran a lo largo del río Sava. 

La calle Skadarlija es posiblemente la más conocida y aquella que figura en todas las guías turísticas como un lugar imperdible. Hay varios motivos para ésto: Es una calle antigua, empedrada, peatonal, que conserva la impronta bohemia con la que naciera hacia mediados del siglo XIX. Se encuentra en el centro de la ciudad, y es de fácil acceso, lo que la hace más aún una parada imperdible. 


Skadarlija está considerada el Montmartre de Belgrado ya que en sus Kafana (o tavernas) solían juntarse escritores, filósofos y artistas que vivían tambien en las pensiones que se encontraban arriba de los mismos.Entre otros restaurants y cafés famosos que en ella se encuentran vale destacar los siguientes: Tri Sesira (3 sombreros), Ima Dana, Dva Jelena, Zlatni Boka, Dva Bela Goluba. Todos son muy antiguos y han recibido visitantes famosos (como Jimmy Hendrix, George W. Bush, el Rey Juan Carlos de España, etc) cuyas fotos adornan sus paredes. Es un lugar nostálgico, y es muy interesante sentarse al mediodía en las mesitas que dan a la calle y escuchar los músicos a la gorra tocando canciones que parecen sacadas de Tiempo de Gitanos, y ver a pintores vender sus cuadros en las cercanías. 


En estos restaurants es posible probar todas las comidas típicas, pero, a decir verdad, la calidad de la misma-como en todo lugar muy turístico-varía bastante. Si van a comer allí es bueno saber que la comida típica en Serbia gira alrededor de un ingrediente: la carne. Entre otros sabores tradicionales, no pueden perderse:


- Proja, o pan de maíz (la mayoría de las veces con queso)
- Burek (una tarta de hojaldre que lleva adentro queso (burek sa sirom) o carne (burek sa meson). En algunos lugares pueden encontrarlo con queso y espinaca.
- Variedad de panes de distintos tipos, solos y rellenos.
- Sopas. Las hay de dos variedades: los tradicionales, tipo consomé y las llamadas corba (con harina que las torna más espesas, y que frecuentemente llevan ingredientes como carne o pescado y fideos). 
- Sarma. Un clásico. Son pequeños envoltijos de carne y arroz en hojas de parra o - más comunmente- en hojas de repollo hecho pickle. 
- Punjene paprike: pimientos rellenos de arroz y carne.




- Pasulji: guiso de porotos
- Cevapcice: albondigas alargadas elaboradas con una mezcla de carne de cordero, cerdo y vaca.
- Ensalada tarator: yogurt, pepinos picados, ajo picado y perejil fresco. Fantastica en verano y como dip para carne y pan. (En Chipre hay una muy parecida pero con algunas diferencias, aunque de ésto les comento en otro post).
- Ajvar: puré de pimientos. 


Y, si se animan, pueden probar una copita de Rakia, un licor de ciruelas tradicional que consumen (sobre todo en el campo) como digestivo pero que es, quedan avisados, FUERTISIMO!. Y ya que estamos con las advertencias, una más: las porciones suelen ser enormes, así que junten hambre antes de ir o pidan plato a compartir!


Además de estas comidas, encontrarán otras provenientes de otros pueblos cuyo destino fue compartido con el Serbio. Por ello, en las cartas de restaurants tradicionales encontrarán platos como el goulash, o postres como el strudel o delicias turcas como la Baklava. 


Y para que se sientan un poquito más allí, les dejo aquí abajo unas fotos de esta callecita tan linda y pintoresca:







La segunda zona de relevancia es la que se encuentra alrededor de Knez Mihajilova, la calle peatonal principal del centro de la ciudad vieja, que desemboca en Kalemegdan y cuyas fotos les he ido mostrando en posts anteriores. En esta zona encontrarán, además de muchos bares, restaurants más modernos, como Tribeca o Dorian Grey, con cocina internacional y Europea.En los alrededores tambien es posible encontrar restaurants griegos, italianos, chinos y de otras nacionalidades, así como el restaurant más antiguo de Serbia llamado 1823, ubicado en Kralja Petra frente a la Iglesia de San Miguel Arcangel. Uno de mis restaurants  preferidos se ubica en esta zona: la Trattoria Kosava (llamada así por el viento helado del norte que sopla en Belgrado durante el invierno), un lugar que parece sacado de una postal y donde se come muy bien siempre. 

La tercera gran área se encuentra cercana a ésta última y comprende los Boulevards Despota Stefana y Kralja Aleksandra y la zona entre los mismos. En este lugar yo descubrí algo que no había visto en otras ciudades: los fast-food de comida local como el de la foto de más abajo (cuyo nombre Mljac, Mljac quiere decir "ñam ñam" o "yummy, yummy"). En estos locales, que cuentan generalmente sólo con una barra y/o algunas pocas mesas en la calle para comer lo que se compra, pueden probar cosas como la famosa hamburguesa balkánica (a la que el New York Times dedicó un artículo que pueden ver aquí), los cevapcice, servidos generalmente con ensalada mixta o papas fritas, pollo al grill, burek o pizza. Comer en uno de estos lugares es una experiencia aparte. Son sumamente comunes entre la población local, entre otras cosas porque son muy baratos y porque suelen tener décadas en funcionamiento con lo cual tienen clientela establecida. En esta zona tambien pueden encontrar locales de crepes al paso (que se sirven en un cono de papel rellenos con distintos sabores, dulces y salados) y locales de Burek, como Sarajevo Burek, en la calle Svetogorska.


Finalmente,los famosos "Floats", una denominación que agrupa tanto restaurants como bares y nightclubs flotantes sobre el río. La comida que se sirve en los primeros es del tipo tradicional, como la de los kafana de la calle Skadarlija, y son particularmente lindos en primavera o verano, por la calma, la brisa fresca y la cercanía del agua. 


Y, para terminar este post, tal como lo había prometido, una receta familiar. Esta vez: Proja o pan de maíz!


Ingredientes:


3 huevos
1 taza de té de aceite
1 taza de té de yogurt
3 tazas de té de harina de maiz
3 tazas de té de harina común
12 grs de polvo de hornear (en Serbia se vende en sobrecitos, por eso la precisión de los gramos!)
1 cucharada de sal
Opcional, 200 grs de queso tipo mantecoso, que se separa con los dedos, aplastado con el tenedor.


Preparación:


Es facilísimo. Se ponen todos los ingredientes en un bowl y se mezclan bien. Luego, se aceita una fuente y se la coloca en el horno (vacía). Una vez caliente, se vierte la preparación en la fuente y se lleva a horno máximo durante 15 minutos. Pasado este tiempo, se reduce la temperatura del horno a medio y se continúa la cocción hasta que el pan tome color tostado/marrón. 


Y si quieren comerlo como en Serbia, sirvanlo en rodajas acompañado de yogurt bebible!


Espero que les haya gustado este post y no dejen de contarme cómo les fue con la receta, si la preparan!


Que tengan una semana maravillosa y hasta el próximo post!

17 ago 2010

Serbia: algunas tradiciones y costumbres


Hola a todos! Cómo están? Espero que hayan pasado un hermoso fin de semana.

En el post de hoy voy a contarles un poco acerca de algunas tradiciones de Serbia, acerca de costumbres que noté y aprendí conviviendo con mi familia política, quienes me iban explicando, a medida que yo iba preguntando, cómo es la vida allí. Pero a este respecto tengo que hacer una aclaración necesaria: Mi marido, mi familia política no son serbios (no es esa su etnia). Ellos (y por ende mis hijos) pertenecen a una minoría étnica muy pequeña originaria del sur de Kosovo y su lengua madre no es el serbio (si bien, obviamente, lo hablan también desde muy corta edad). Hago esta aclaración porque esta es una particularidad que seguramente hace que yo vea Serbia desde otro cristal.

En muchos sentidos, buenos y malos, Serbia me recuerda la Argentina de los años '80.  En los aspectos negativos (problemas securitarios, facciones de la sociedad intolerantes  y violentas para con las minorías de toda clase, corrupción, amiguismo, nepotismo, etc) atribuyo en parte ésto al hecho de ser una sociedad  "en vías de democratización"*y, sobre todo, una sociedad con un pasado autoritario y violento aún muy reciente**. 

En el buen sentido, me recuerda a la Argentina pre-globalización y me hace pensar en mi infancia. Esto tiene que ver con que, luego de la guerra, la incorporación de Serbia a Europa ha sido lenta, y es aún uno de los países cuyo ingreso a la Unión Europea ha estado más detenido debido a que, una de las condiciones para que ello ocurra, es la entrega de los criminales de guerra requeridos por el Tribunal para juzgar los crímenes de la Ex-Yugoslavia (ICTY). Como consecuencia de ello las grandes corporaciones han ingresado tímidamente al país, en parte por carencia de garantías en materia de requisitos para hacer negocios, justicia, y demás,  y en parte por la crisis económica de la post-guerra, que dejó a muchísima gente sin trabajo o con trabajo por debajo de sus capacidades (los ingenieros trabajando como vendedores ambulantes son una imagen común), congeló los salarios (un sueldo común de empleado de comercio ronda los 200/ 300 euros), y se vió agravada por la enorme cantidad de desplazados internos (gente que debió huir de sus pueblos/ciudades de origen debido a persecuciones por parte de la etnia enemiga). 

Como les contaba brevemente en el post anterior el fenómeno de los shopping-malls es nuevo en Serbia. En la actualidad hay tres en Belgrado, 1 en el centro de la ciudad vieja y dos grandes en la ciudad nueva, donde se encuentran la mayoría de las grandes marcas europeas y hasta hay un supermercado que está abierto las 24 hs del día (yo estimo que el Mariscal Tito debe estar revolviéndose en su tumba de sólo pensar en ese ritmo de trabajo ;). Sin embargo, los precios, más caros aún que en Europa Occidental a causa de los impuestos a la importación, resultan prohibitivos para el común de la gente. Por eso el comercio continúa desarrollándose por carriles más tradicionales. 

Así, las compras no se hacen en un supermercado sino en en distintos negocios: frutas, verduras y carne, en los mercados a cielo abierto (como el de la foto de más abajo), pan incluyendo búrek) en las panaderías tradicionales (pekara) o en las despensas/kioscos de barrio, dulces y tortas (cuando no se elaboran en la propia casa) en las reposterías o poslaticarnica (se pronuncia poslaticharnitsa). En materia de comida, hay aún mucha elaboración artesanal y hay un orgullo familiar en la forma de realizar desde conservas de todo tipo, dulces, mermeladas, repostería tradicional hasta bebidas como la boza (una bebida a base de trigo y maiz fermentado) o el famoso puré de pimientos llamado ajvar. Asimismo, cada familia tiene sus recetas de comidas tradicionales como la sarma (envoltijos de hojas de parra), pasulj (guiso/sopa de porotos), proja (pan de maiz) y de dulces como la baklava o tortas como el kuglof. 


Algo que me resultó muy interesante y muy lindo es cómo se comparte todo ésto. Como la elaboración de la mayor parte de estos productos es un proceso muy lento, cuando alguien los realiza generalmente lo hace en grandes cantidades, guarda un poco para sí, y luego lleva a familia y amigos para repartir. Así tambien he escuchado a mis cuñadas recibir datos por teléfono de hermanas y amigas acerca de productos buenos y en oferta en determinados lugares y me comentaban que, en la época de la guerra, cuando la hiperinflación alcanzó niveles descomunales (entre 1990 y 1994 la moneda perdió 20 ceros. 1 Dinar de 1990 pasó a ser 100,000,000,000,000,000,000 Dinars), los amigos avisaban cuando, por ejemplo, llegaba la harina a los supermercados para poder ir a hacer cola toda la noche a fin de asegurarse un  paquete, tal y como pasaba en Argentina. Esa solidaridad se mantiene hoy, aún en condiciones de crisis diferentes.

Con las compras de perfumes, ropa, cosméticos sucede más o menos lo mismo: Se conserva la boutique del barrio y el conocido que puede viajar al exterior (frecuentemente Turquía o Italia) y trae ropa y perfumes que no se encuentran en el país, o a menor precio que la que se puede comprar en los negocios del centro***. Paralelamente a las grandes marcas, conviven los productores locales que copian modelos europeos o producen sus propios diseños a precios inferiores en locales no tan a la vista (se encuentran zapatos a buenos precios en locales que están en los pasos subterraneos de las avenidas céntricas, por ejemplo). 

Como la mayoría de las familias no tiene auto, y el tráfico en horas pico puede ser una locura a pesar de ello, la gente recorre la calle a pié, en omnibus o en tranvía. Esto hace que las ciudades tengan mucha vida. Hay muchos cafés y dicen que Belgrado, por ejemplo, tuvo la tradición de los cafés en las calles antes que ciudades que los hicieron famosos, como Paris o Roma. La gente camina, pasea, vive la ciudad en las calles, y en ese caminar se encuentran con amigos, toman un café o dos, conversan de la vida, recuerdan lo que fué, hablan del presente y del futuro. 



*Esta denominación es un guiño personal a la famosa caracterización políticamente correcta de los paises no ya como subdesarrollados, sino como "en vías de desarrollo" ;-)

** Esto me hace recordar el discurso que Gabriel Garcia Marquez dio al recibir el Premio Nobel de Literatura, en el que decía: 
"Tal vez la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado. Si recordara que Londres necesitó 300 años para construirse su primera muralla y otros 300 para tener un obispo, que Roma se debatió en las tinieblas de la incertidumbre durante 20 siglos antes de que un rey etrusco la implantara en la historia, y que aun en el siglo XVI los pacíficos suizos de hoy, que nos deleitan con sus quesos mansos y sus relojes impávidos, ensangrentaron a Europa como soldados de fortuna. Aun en el apogeo del Renacimiento, 12 mil lansquenetes a sueldo de los ejércitos imperiales saquearon y devastaron a Roma, y pasaron a cuchillo a ocho mil de sus habitantes."
Creo que, en general, es más facil comprender algunas de las contradicciones de pueblos ajenos si volvemos la vista atrás sobre el propio pasado. La raza humana no parece evolucionar de manera muy diferente, si bien los tiempos pueden ser distintos en diferentes lugares. 
Les recomiendo leer el texto entero del discurso. Es una obra de arte en sí misma, absolutamente digna del genio que le escribió. 
***Esto no es lo mismo que aquellos que venden mercaderia robada de grandes diseñadores ( ojo si alguien les dice que tiene mercadería "que se cayó del camión que la transportaba")

12 ago 2010

Belgrado: Historias, calles, anecdotas





Belgrado es una ciudad marcada por los ríos que la delimitan, el Sava y el Danubio, los que influyeron muchísimo en su destino. Es una ciudad que creció recostada sobre sus lechos pero de espaldas a los mismos,   amurallada, elevada sobre colinas en la Gran Planicie Húngara y en parte escondida en los bosques que la poblaban allá lejos y hace tiempo.

Los ríos Sava y Danubio confluyen en Belgrado y ésto, sumado a encontrarse a mitad de camino entre Oriente y Occidente, ha tenido poco de bendición: El trafico que ambos ríos acarreaban no sólo hicieron a Belgrado conocida: la hicieron ansiada por diversos imperios  y susceptible permanentemente de ser invadida. Es por ello que la ciudad creció de espaldas a sus ríos, y que sus ciudadanos han tenido un acercamiento tímido a ellos a lo largo de los años. Es por ello que sólo las murallas de su fortaleza se encontraban cerca de los mismos, y que  las casas de la ciudad vieja no sólo se encuentran alejadas de ellos sino que, además, son ciegas a la vista de los mismos: sólo muros sin ventanas miran en esa dirección. 

Belgrado es una ciudad cosmopolita y caminar por sus calles es sentir la presencia de Oriente y Occidente  a cada paso. Su historia, desde siempre, estuvo marcada por ambos: Primero llegaron los Escórdicos, una tribu celta que en el 3er siglo AC la llamó Singidunum y construyó allí su primer fortaleza. Luego fue el turno del Imperio Romano, a comienzos de nuestra era. En En el siglo V DC Atila el Huno la redujo a cenizas y, un siglo más tarde, Justiniano volvió a ponerla en pie. Finalmente, en el siglo VII DC los eslavos conquistaron la ciudad bautizándola "Belgrado"*, nombre que ha conservado desde entonces, y en el siglo XIII se convirtió en la capital de Serbia,  bajo el mando del Rey Dragutin Nemanjic. 

Cuentan que Belgrado tuvo su período de oro bajo el reinado del Despota Stefan Lazarevic, en el siglo XV y que, luego de su muerte, se inició una época en que la capital sería invadida por turnos por Austríacos y Turcos, quienes continuaron disputándose el control de la ciudad hasta  el Siglo XIX. Cada vez que alguno de ellos expulsaba al otro, las murallas de la ciudad eran derrumbadas y reconstruidas, en un continuum digno de una novela de realismo mágico.

 En 1806 los rebeles de Karadjordje  (el lider del primer levantamiento Serbio contra el Imperio Otomano) liberaron la ciudad, pero el Imperio Otomano sería expulsado definitivamente sólo 61 años más tarde. El norte de la ciudad continuó siendo considerado parte del Imperio Austro-Húngaro hasta la ruptura de relaciones, en 1918, y durante la primera guerra mundial, Belgrado fue atacada tanto por tropas Austríacas como Alemanas.Durante la Segunda Guerra Mundial Belgrado fue, tristemente, la primer ciudad declarada libre de judíos y, hacia el final de la guerra, poco quedó de ella en pie y las víctimas civiles fueron enormes. Fue, desde 1945, la capital de Yugoslavia** y es, en la actualidad, la capital de la República de Serbia. En 1999, Belgrado fue bombardeada por tropas de la OTAN.

Belgrado actualmente se divide en tres grandes partes, delimitadas por el Sava y el Danubio, aunque quizás la división más grande hoy sea aquella que la que hace el río Sava, separándola en lo que se conoce como el Nuevo y el Viejo Belgrado.

El nuevo Belgrado es una zona de la ciudad que comenzó a desarrollarse en la época de Yugoslavia, con la industrialización. En ese sector se ubicaban las fábricas y, a fin de proporcionar a los trabajadores alojamiento accesible cerca de las mismas, el gobierno fue construyendo edificios de departamento (tipo monoblocks) cerca de esas mismas fábricas. Cuentan los Belgradenses que la calidad de estos departamentos no era muy buena, sobre todo por sus minúsculas dimensiones , ya que estaban concebidos básicamente como un lugar al que ir a dormir entre una jornada de trabajo y otra. Frecuentemente estos trabajadores dejaban sus familias en sus localidades de origen (muchas veces en el campo), por lo cual sus necesidades no eran muchas (en una mentalidad netamente comunista). Por este motivo, este sector de la ciudad no era muy popular hasta hace poco tiempo. En la última década, sin embargo, ha cobrado desarrollo y en  él se han instalado las grandes cadenas hoteleras, los grandes shopping malls (una novedad relativamente reciente en la ciudad) y han ido construyéndose nuevos edificios de departamentos más modernos. Allí se construyó tambien la ciudad universitaria para alojar a quienes participaron en las Olimpiadas Universitarias que tuvieron lugar allí el año pasado. Para los locales, más allá de estos avances, nuevo Belgrado es...demasiado nueva. El verdadero carácter, el alma de la ciudad, está en el Viejo Belgrado.

La ciudad vieja, o simplemente "Belgrado" es donde se percibe la influencia de las diferentes culturas que ocuparon la ciudad. El viejo Belgrado es la ciudad nostálgica, con sus Kafana,o cafés tradicionales, abiertos desde las primeras horas de la mañana para acompañar el primer café del desayuno (servido "a la turca") hasta el brandy después de la cena, con sus Pekara, o panaderías tradicionales, donde sólo es posible comprar pan (no cosas dulces) pero en muchas y diversas variedades, con sus Poslaticarnica, o locales de repostería tradicional ( que incluye tanto delicias orientales como la Baklava, como tortas de corte noreruopeo, como la Selva Negra),  con mesitas en la calle, para tomar un café o limonada (dependiendo de la estación del año) mientras se degustan las delicias recién compradas y se conversa un poco con los otros clientes, con sus restaurants de comida balkánica al paso, donde degustar búrek o cevapcice, con sus vendedores ambulantes (herencia de la crisis de los ´90) ubicados a lo largo de los principales boulevares, muchos de ellos con una imagen típica de la ciudad: la de los paneles llenos de cordones de zapatos de todos los colores y largos que puedan imaginar. El viejo Belgrado es la ciudad de los tranvías, de los parques, de la gente caminando a toda hora, la ciudad de las Iglesias Ortodoxas, la ciudad en la que edificios de inspiración francesa se mezclan con otros de racionalismo austero de la época comunista, en la que calles empedradas conviven con otras de cemento, la ciudad de las calles empinadas, de los boulevares arbolados, de las tavernas y los bares de Rakia, de los mercados a cielo abierto, y de los tés medicinales tradicionales. 

En los posts siguientes les voy a ir contando un poco más acerca de esta alma de Belgrado y mostrándoles fotos de algunas de sus tradiciones. Entre tanto, aquí los dejo con algunas fotos, para que vayan sintiendola un poco más cercana.

¡Que tengan un lindo fin de semana!




































c


*Beograd: la ciudad blanca (llamada así por el color de las casas que se encontraban en sus murallas
**Yugoslavia: literalmente, los eslavos del sur. El nombre completo del pais era "Republica Federal Socialista Yugoslava" y componia lo que hoy son Serbia (incluida Kosovo y Vojvodina), Bosnia-Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Montenegro y Macedonia. Su desmembramiento se produjo en la década del 90. 


2 ago 2010

Mi Belgrado



Llegué a Belgrado por primera vez hace 4 años y medio, una noche de febrero muy fría, sin saber demasiado qué esperar. Llegaba con mi marido, con quien acabábamos de casarnos en Italia y era ése un viaje que no habíamos planeado. 

El día de nuestro casamiento habían evacuado de Costa de Marfil al personal de la organización para la que trabajábamos, a causa de ataques contra la misma y revueltas. Como consecuencia de ello, sólo el personal indispensable podía quedarse en el pais: como yo no formaba parte de este grupo de gente, no podía volver. Mi marido, en cambio, debía hacerlo a la brevedad. Así que, a dos semanas de casados, y en vistas de que deberíamos estar separados por un tiempo indeterminado, decidimos que, por una cuestión de proximidad con Costa de Marfil, yo me quedara en Belgrado (con su familia, a quienes no conocía) en lugar de viajar a Argentina. Y en esas condiciones llegué a la ciudad por primera vez.

Antes de ese momento, Serbia era para mí  un gran interrogante, y lo poco que conocía del país estaba marcado por el estudio de Derecho Internacional: el desmembramiento de la ex-Yugoslavia, las guerras cruentas, la secesión de su territorio, Milosevic, Kosovo, el Tribunal para juzgar los crímenes de la ex-Yugoslavia, el bombardeo de la OTAN en 1999, la Operación de Mantenimiento de la Paz de la ONU. A lo largo de nuestros pocos meses de noviazgo, mi marido había ido sumando otras imágenes con sus relatos, pero aún así no alcanzaba a imaginar qué ciudad iba a encontrar. Esa noche y las tres semanas siguientes fui descubriendo una Belgrado que nada tenía que ver con el horror de la década anterior, descubrí la Belgrado de mi familia.


Belgrado se transformó en un lugar donde no me llamo Marcela sino Snjaka *("la nueva esposa" o "la nueva hija política"), donde la familia es grande y está muy presente, donde siempre hay alguien para dar una mano, donde las casas tienen sillones-cama enormes y comodísimos ( y donde hasta los hay en la cocina para tener siempre lugar por si un pariente está de visita en la ciudad y necesita lugar donde quedarse). Belgrado es, para mí, la ciudad de los cafés y las calles arboladas, de la gente muy alta (sepan comprender que ésto me asombre: mido ¡1.58 mt.!) y las mujeres bellas y de punta en blanco. Es una ciudad caminable y caminante, una ciudad de parques y plazas, de crudos inviernos y veranos soleados, una ciudad con murallas, con historia, una ciudad de ríos de cuentos y de valses a los que creció dándoles la espalda, una ciudad vieja y una ciudad nueva, una ciudad nostálgica, una ciudad puente y una ciudad bisagra. 




*se pronuncia "snaica"

29 jun 2010

La Vuvuzela, el mundial y las costumbres locales





El mundial de futbol de Sudafrica 2010 me enseñó una palabra nueva: Vuvuzela. Nunca la había escuchado hasta después del primer partido cuando, luego de preguntarme qué hacía ese ruido tan fuerte  que se escuchaba a través de la televisión, empecé a leer por todas partes acerca de esta especie de trompeta de plástico. 

El ruido de la vuvuzela -ese ruido seco, duro, ensordecedor- fue percibido no sólo por quienes se encontraban en Sudáfrica sino por todo el que presenciaba los partidos por cualquier medio y  no tardó en ser objeto de gran polémica. Algunos en tono de broma (como este video) otros más en serio, los detractores de la trompetita argumentaban que arruinaba el espectaculo al opacar otras manifestaciones de aliento, atentaba contra la concentración de los jugadores, impedía escuchar absolutamente nada, dañaba la capacidad auditiva de quienes se encontraban cerca y, en suma, que arruinaba el Mundial y debía ser prohibida por la FIFA. Todo ésto, en la primera semana de iniciado el juego.

Aquellos que la adoran dicen que, si bien su sonido puede parecer horrible desde afuera del estadio, estando allí la sensación es diferente: que aumenta la adrenalina, es parte integral de ver ir a la cancha, y que contribuye a crear un clima futbolístico exitante. La fascinación que genera se extendió tanto que hasta algunos videos de youtube tienen ahora un "botón vuvuzela" (una pelota de futbol en la barra inferior derecha. Aqui pueden ver uno, por ejemplo)que las hace sonar por encima del audio del video de turno, e hinchas de todas las selecciones parecen haber adquirido alguna con el correr de los días.

La FIFA, en tanto, se negó a prohibirla, argumentando que era parte integrante de la cultura local sudafricana, que formaba parte del sabor -por decirlo de alguna manera-de presenciar un Mundial de Futbol en ese país y que no había que intentar europeizar un mundial africano. Un periodista de la BBC fue incluso más lejos, recordando a quienes expresaban quejas que,  como huespedes en  Africa, quienes presencian el Mundial allí deben respetar las costumbres locales, y la vuvuzela es un instrumento querido por los Sudafricanos. En una entrevista a Charles Barron, miembro del Freedom Party de Canada y ex miembro de las Panteras Negras, éste tildó los intentos de prohibición directamente de racistas.

El debate acerca de qué constituye una cultura y del multiculturalismo ha sido tratado por muchísimos autores (como Will Kymlicka) desde hace muchos años. Despues de todo: ¿Qué elementos de una cultura determinada pueden considerarse característicos de ella? ¿Hay que respetar todas las expresiones culturales ajenas, aún cuando no estemos de acuerdo con ellas? ¿Es válido pretender que otros modifiquen aquellas costumbres que nos desagradan? ¿Hay un límite al respeto por las manifestaciones culturales ajenas? El mundial de futbol ¿es una especie de fiesta internacional, donde todas las culturas tienen el mismo peso o es una oportunidad para gente de distintos paises de experimentar desde adentro, como local, cómo se vive el futbol en ese lugar? 

Estas semanas en que me he dedicado a seguir la controversia generada por esta pequeña trompetita de plástico, entre divertida y consternada, he tenido la sensación que las quejas son más  parte de un gran shock cultural que de otra cosa. Una cultura, dicen los que saben, es un conjunto de tradiciones, creencias, valores y practicas institucionalizadas, enlazadas por el hilo común del lenguaje compartido. La misma lengua es lo que nos une y nos brinda la sensación de pertenencia;  pero cuando digo "lengua" no me refiero sólo a la lengua hablada, sino tambien al modo de dar la mano, la forma particular de saludar, los códigos de vestimenta, la forma de dirigirse a jefes y mayores, la forma de comer, de comportarse en público. Pertenecemos a una cultura cuando instintivamente sabemos qué se espera de nosotros en estas situaciones y sentimos estos códigos no escritos como propios. 

Cuando viajamos y estamos insertos en una cultura diferente y esos códigos cambian, nos sentimos perdidos, sin red: Si no sabemos qué se espera de nosotros, si lo que se espera que hagamos es diferente de aquello que instintivamente haríamos ¿cómo habremos de insertarnos, de sobrevivir? Paradójicamente, la reacción más frecuente ante este miedo y un síntoma claro de shock cultural es el rechazo de la cultura ajena, y su desvalorización por comparación con la propia. El sonido de la vuvuzela, así, no merecería lugar en el espectaculo del futbol, pero sí los canticos de las hinchadas, sí los papelitos, sí los bombos, simplemente porque estamos acostumbrados a ellos, porque son parte de nuestra cultura. 

Esto es normal, es un estadío más del shock cultural. Pero me parece importante identificarlo como tal para así poder dimensionar aquello que se piensa, se dice, se pretende. La vuvuzela no es parte de nuestra cultura, pero es parte de una cultura ajena, y una que, según cuentan, se remonta a sus tradiciones más antiguas, ya que emula al cuerno que llamaba a los pobladores a la asamblea del pueblo. Es parte de una cultura ajena que durante décadas fue menospreciada en su propia tierra y que está reconstituyéndose en libertad e independencia desde hace apenas veinte años. En ese marco, pretender su prohibición ¿no suena aún más violento todavía?

Hace unas semanas, una amiga publicó en su muro de facebook un texto de un sabio hindú que me pareció interesante para este tema. El decía que:

 "En esencia somos uno, pero en sinsentido, somos muchos. Necesitamos esencia y sinsentido. La vida es para que haya diversión, de lo contrario Dios nos habría creado a todos iguales, con los mismos pensamientos. Todo es la voluntad de Dios.Nada ocurre fuera de su voluntad. El permite este caos. ¿Por qué? El debe haber pensado que sólo a través de esta situación caotica tendríamos verdadera sed de paz, y así, cuando nos la diera, sabríamos apreciarla"

Me gusta pensar en la diversidad como desafío, como camino hacia una paz más duradera. Abrácemosla y  respetémosla, somos todos uno.


¡Qué tengan una linda semana!


PD: Aquí les dejo una publicidad de T&C Sports para el mundial, para Argentina. Y les pregunto: ¿Que aspectos de su cultura sienten que los definen como pertenecientes a la misma?