17 jun 2010

Lo que dice tu nombre





Dos años antes de vivir en Costa de Marfil, mientras estaba de vacaciones en Ilha do Mel, Brasil, leí por primera vez un texto que me hizo reflexionar sobre el valor y el sentido de un nombre, y sobre todo aquello que implica el acto de nombrar a alguien. El texto es un relato del escritor brasileño Rubem Alves llamado "O Batizado" (el bautismo), que les recomiendo muchísimo.

En este relato, Alves hace mención al ritual de "dar el nombre" mencionado en el libro "Raices". En él cuenta que en una tribu africana (cuyo nombre no precisa) luego del nacimiento de un bebé, sus padres lo llevan delante del resto de la tribu, para presentarlo. Entonces el padre lo levanta y susurra en los oidos del mismo bebé tres veces su nombre, para que sea él mismo el primero en escucharlo, "porque cada ser humano debe ser el primero en saber quien es él". Luego de un redoble de tambores, el padre susurra el nombre en el oído de su esposa, y acto seguido lo hace en voz alta, para que así lo escuche toda la aldea. Una vez finalizado el ritual, lo lleva a los límites de la aldea, lo alza de cara al cielo y le dice " Ahí tienes la única cosa superior a tí mismo". Alves relata, luego, un hermoso ritual que él creó para el bautismo laico de su nieta, al final del cual él solicitó a los presentes que pronunciaran en voz alta su nombre (el de su nieta, llamada Mariana) mientras le decía a ella que preste mucha atención, porque el nombre es uno sólo, pero cada una de las personas iba a decirlo con una música diferente, porque son muchas y diferentes las formas en que ella es amada. He releído este relato varias veces, y cada una de ellas me emociona pensar en el profundo significado que ambos rituales dan a ese acto, aparentemente tan simple, de decir el nombre de una persona por primera vez.


Pero  al fin y al cabo de éste acto, así como de la simbología de cada nombre y su influencia en el destino de la persona, es algo de lo que se han ocupado, de una forma u otra, casi todas las culturas. En algunas, estas ceremonias tienen el fin de presentar al niño a la comunidad en la que cual va a desarrollarse, en otras (como en los rituales religiosos de corte cristiano), si bien este caracter está presente, el propósito es más de protección (mediante eliminación de pecado original y el ingreso al reino de Dios). En algunos paises, como en Serbia (según relato de mi marido), es común dar nombres que indican fuerza (como Vuk, que siginfica "lobo") a niños débiles, prematuros, muy pequeños, como un modo de transmitirles esa misma fortaleza. Por este mismo motivo he conocido, en Latinoamérica, niñas con nombre de distintas vírgenes, ya que habían sido consagradas a las mismas ante un embarazo o parto dificil. En Chipre, por ejemplo, se aplica aquello de que "todas las niñas deben llamarse Maria porque toda niña debe llevar el nombre de la Virgen": cuando dí a luz a mis hijos, en la nursery había 5 nenas ¡las 5 llamadas Maria!.  En algunos países el nombre de un niño es una forma de honrar a los antepasados: en Serbia y en Chipre es muy común dar el nombre de un abuelo ya fallecido, por eso a veces hay varios primos que se llaman igual. En practicas espiritistas, por otra parte, el conocimiento del nombre de una persona da mucho poder, y por eso el nombre completo lo conocen sólo unos pocos, ya que el mismo se considera ligado al alma. De acuerdo a la Cabala las personas conservan su nombre después de su muerte, por lo que se tiene mucho cuidado en escribirlo y pronunciarlo de manera correcta durante los servicios mortuorios. Conforme a la misma, por otra parte, la elección de un nombre no es un hecho sin importancia: al contrario, hay combinaciones de letras que se evitan,  ciertas otras que favorecen distintas siuaciones de la vida de una persona y, por lo mismo, los cambios de nombre son infrecuentes y requieren del cumplimiento de muchas reglas para poder realizarse.

Costa de Marfil no es ajena a ésto. Cuando estuve allí no tuve la suerte de presenciar un bautismo tradicional, ya que no tuve ningun amigo que diera a luz en ese tiempo. Sin embargo, sí noté un patrón en los nombres: mismo nombre de acuerdo al día de la semana en que la persona había nacido. Este fenómeno se da sobre todo en el pueblo akan (del cual los baoulés, pobladores del sur de Costa de Marfil) son partes.

En el pueblo akan se nombra a una persona sólo después de consultar con los siete espíritus de los días si ellos permitirán que el niño viva. Los nombres elegidos suelen tener relación con el día de la semana en que el niño nace porque cada día tiene asignado uno de los siete nombres de Dios.  A este primer nombre suele agregarsele otro de acuerdo ya sea a la posicion en la familia, a circunstancias del nacimiento, a fenomenos naturales que acaecían en el momento de este último, etc.  Algo que como mamá de mellizos me llamó la atención es que, tanto en Serbia como en Costa de Marfil, cuando se tienen mellizos hay nombres típicos para ellos. En Serbia, si son dos varones, se suele llamar al primero Predrag (el más deseado) y al que nace segundo Nenad (¡el inesperado!). Claro, cabrá preguntarse cuán inesperado puede ser un niño hoy en tiempos de las ecografías, pero la costumbre sigue estando. En el pueblo Baoulé, mientras tanto, se los llama N'da.


Yo confieso que al buscar el nombre de mis hijos me fijé mucho en el significado que tenían, además de otras consideraciones propias de nuestro caracter de familia multicultural (que fuera corto, que se pronuncie igual o parecido en los 3 idiomas que hablamos en casa, que se escriba de la misma manera en los distintos alfabetos, que quede bien con el apellido). Y ustedes ¿saben qué significa su nombre? ¿qué han tenido en cuenta al nombrar a sus hijos, si los tienen,  ya sea humanos o peludos?¿creen que el nombre puede influir en el destino de las personas, y conjurar malos designios?


Aqui abajo les dejo una lista con algunos de los nombres baoulé para que, si se cruzan alguna vez con alguien de Costa de Marfil, sepan qué dicen sus nombres (¡o para que se diviertan reconociendolos en los jugadores de la selección, si ven esos partidos del Mundial!).





Dia de la semana
Hombre
Mujer
Lunes
Kouassi
Akissi
Martes
Kouadio
Adjoua
Miercoles
Konan
Amenan
Jueves
Kouakou
Ahou
Viernes
Yao
Aya
Sabado
Koffi
Affoue
Domingo
Kouamé
Amoin
OTROS
Tercer hijo del mismo sexo: N'guessan.
Cuarto hijo del mismo sexo: N'dri.
Noveno hijo (de una misma madre, el padre no cuenta): N'goran.
Decimo hijo : Brou.
Onceavo hijo: Loukou.
Doceavo hijo : Toungbin.
Treceavo hijo : Abonouan
Niño nacido mientras la madre estaba fuera de casa : Atoumgbré.
Niño nacido de cara al sol : Ahoutou.
Gemelos/mellizos : N'da.
Niño nacido luego de gemelos/mellizos: Amani.
ALGUNOS SIGNIFICADOS
Calma: Allaly
Desesperanza (para conjurar la mala suerte) : N'gonian.
Niño prematuro: Atiman
Niño abandonado: Abahndai
Niño albino:Fri.
Niño cuyos hermanos murieron al nacer: N’Sieni (para darle fuerza y que logre sobrevivir)
Principe : Famien
Si Dios quiere (cuando no se sabe si el bebé sobrevivirá) Kodissou, Koyahé
Esclavo (niño nacido con el cordón umbilical alrededor del cuello ): Kanga
Dios, cielo: Gnamien
Tierra: Assié


 Una curiosidad más a este respecto: la toponimia baoulé tambien es particular. ¿Saben qué quiere decir Daoukro? Fundado por Daou/el pueblo de Daou. Yamoussoukro, así, vendría a ser el pueblo de Yamoussou, Tiémélekro, el pueblo de Tiéméle y así sucesivamente.

¡Que tengan un lindo fin de semana!








    11 jun 2010

    La lluvia





    Bruscamente la tarde se ha aclarado
    porque ya cae la lluvia minuciosa.
    Cae o cayó. La lluvia es una cosa
    que sin duda sucede en el pasado*.


    Ayer, como casi nunca, llovió en Nicosia. Y mientras veía caer las gotas, copiosas, sobre la calle, golpeando las ventanas de mi departamento a su paso, pensé, como siempre, en lluvias pasadas.


    Recordé aquella vez, hace ya diez años, en que se largó a llover con tanta fuerza en Nueva York, que para llegar a la residencia en que vivía tuve que pedir una bolsa de consorcio en un restaurant chino cercano a donde me encontraba, y hacerle un hueco a la altura de los ojos para así poder cubrirme con ella mientras corría cual bolsa azul viviente. 


    Recordé la garúa finita y constante que caía sobre una París azul, y volvía al Sena irreal, fantasmagórico, un frío día de invierno de hace ya mucho tiempo. 


    Recordé las tormentas en Anisacate, en las sierras de Córdoba, en Argentina, el rugido de los truenos, los relámpagos horizontales, las hojas de los árboles cayendo al piso junto con las gotas.


    Recordé las breves tormentas tropicales de Isla Margarita, tan fuertes y violentas como breves.


    Recordé la fuerza descomunal de la lluvia en Daoukro, donde los truenos bramaban partiendo el cielo en dos, y las gotas caían con tanta fuerza, con tanta pesadez, con tanta pasión que yo tenía que meterme adentro del armario para poder escuchar cuando me hablaban por teléfono. Recordé el olor de la tierra mojada, el olor a pasto, a fresco que llenaba la ciudad después del vendaval.


    Recordé la pequeña llovizna que caía en Florencia el día de mi casamiento (como augurio de felicidad, dirán algunos) y la primera vez que llovió en Nicosia después del nacimiento de mis hijos, cuando los tomé en brazos y los acerqué a la ventana para mostrarles -aunque no se dieran cuenta-que esa agua que caía del cielo era la lluvia.


    Sí, para mí, como bien dijo Borges, la lluvia es una cosa que sin dudas sucede en el pasado. 


    Y ustedes: ¿Qué lluvias pasadas vienen a su memoria cuando ven llover?


    ¡Que tengan un lindo fin de semana! ¡¡¡Y bienvenida al mundo Leta!!!!













    *El párrafo anterior es el primero de un poema de J.L.Borges llamado "La lluvia", y publicado por primera vez en el libro "Fervor de Buenos Aires". 

    9 jun 2010

    Modas de aquí, de allá, de todas partes: Africa



    ¡Hola a todos! Espero que estén teniendo una semana fantástica. 

    Hoy, como les prometí en el último post, les voy a contar un poco acerca cómo se viste de la mujer en Africa. Y, como pueden ver en el collage de fotos que inicia este post, no es posible hablar de una "vestimenta africana", así en general, salvo para indicar que es distinta de la vestimenta occidental-europea. Estas fotos fueron tomadas durante un desfile de trajes africanos que hubo en Costa de Marfil, y estaban representados distintos paises del continente, entre ellos: Costa de Marfil, Sierra Leona, Nigeria, Rwanda, Zambia y Camerún. Más abajo les dejo las fotos ampliadas, para que puedan ver los detalles de las prendas y apreciar las diferencias entre los distintos paises, pero antes me gustaría contarles un par de cosas.

    La primera vez que ví a una mujer vestida con un traje tradicional africano fue en New York, durante una visita guiada a la sede de la ONU. Nuestra guía usaba un tradicional bubú, con un tocado de la misma tela, en tonos verdes y azules muy vivos, muy llamativo, muy bonito. Recuerdo haberme preguntado en ese momento, en mi ignorancia,  si ella usaría ese traje todo el tiempo, o sólo para las visitas guiadas, como manifestación de su cultura en un lugar tan multicultural como Naciones Unidas. La respuesta a esta pregunta no habría de encontrarla sino hasta cinco años después, en Costa de Marfil.

    Cuando llegué a Abidjan, en 2005, noté que las mujeres, en las calles, usaban trajes de pollera larga ajustada (ajustadísima) y tops al cuerpo con mangas tres cuarto y, en los pies, zapatos de punta, sin talón, con taco chupete o aguja de unos 3/4 cms (como la mujer de la primer foto de Costa de Marfil, debajo del texto). Al comienzo pensé que la gente que veia así vestida iba a alguna celebración, luego me dí cuenta que esa era ropa de todos los días y, con mi mentalidad de mujer occidental y práctica, me sorprendí. Y me sorprendí porque me parecía incomodísimo ir a trabajar con una pollera tan ajustada y con unos zapatos de fiesta. Y tanto me sorprendí que le pregunté a mi compañero de trabajo, rwandés, con quien tenía mucha confianza. Y él, luego de reirse a las carcajadas, me contestó muy simplemente " Pero Marcela, la mujer tiene que ser sexy, es más lindo ver una mujer así vestida que no vestida como un hombre, como en occidente. Il faut que la femme s'habille comme une vrai femme (La mujer tiene que vestirse como una verdadera mujer )" Esta apreciación, que en USA escandalizaría a más de uno, la escuché al pasar varias veces más, sobre todo cuando alguna chica europea iba a trabajar luciendo un vestido africano: inmediatamente era elogiada con dichos como "ahhh ¡ahora sí estás vestida como una mujer! ¡Esto te queda mucho más lindo!"  Primera lección cultural: la elección de la vestimenta está influida por distintos factores en distintas culturas, y en muchas de ellas, la practicidad o comodidad no es ni de lejos el factor más importante. 

    La vestimenta de la mujer africana está influida por varios factores: etnia y tribu de origen, religión (cristiana, animista, musulmana), y lugar donde se vive (ciudad vs campo). En algunos paises, la influencia occidental (de la colonia) ha sido más marcada, pero en casi todos, a partir de la década del '60 (en que los paises africanos empezaron a independizarse) ha habido una revalorización de los trajes y paños tradicionales, como reafirmación de nacionalismo y como manifestación de orgullo por lo propio. Los diseños de las telas, por ejemplo, no son sólo dibujos sin importancia, sino que representan la proveniencia y las creencias de quien las viste y a veces, hasta proverbios con quien la persona se siente identificada. En ocasiones, los colores elegidos representan aquello que la persona desea, como una manera de invocarlo (Por ejemplo, para los Ashanti de Ghana el amarillo representa la fertilidad, y la vitalidad,  el oro la abundancia,el status, la serenidad, el verde el crecimiento y la renovación, el azul Dios y la omnipotencia del cielo, el rojo es pasión, dominación y protección, y el negro es la conexión con los ancestros, y un color que ampliaria las capacidades espirituales ). Para ver qué significan algunos de los símbolos que se encuentran en las telas de las vestimentas africanas, pueden hacer click aqui, aqui, aqui y aqui. Tanto es tan particular esta forma de vestir y varía tanto de sub-cultura en sub-cultura que en la ciudad de Grand Bassam hay un Museo Nacional del Traje , donde muestran cómo se visten los grandes grupos étnicos de acuerdo al rol de cada persona en la tribu, y de acuerdo al distinto estadío de su vida. Este museo es uno de los más interesantes que visité y, si algún día visitan Costa de Marfil,  les aconsejo que no dejen de darse una vuelta.
    Segunda lección cultural: La ropa es, en Africa, una manifestación de todo aquello que la persona es, en su más amplio sentido. 

    La forma de confección de las telas y de los trajes es sumamente interesante. Uno no va al shopping (¿qué shopping?) a comprar un bubú, ni hay abundantes boutiques donde elegir el modelito que nos plazca. Lo primero es la elección del paño, y para ésto, están los mercados a veces, los mismos modistos otras, pero más frecuentemente, los vendedores ambulantes,que se conocen por el boca a boca, y que traen a nuestra casa las distintas telas para que podamos verlas tranquilos. Una vez elegido el paño, de la confección se encargan los sastres, y acá también hay sastres ambulantes que recorren las calles con sus carros-bicicleta, en los que cargan la máquina de coser, los metros y otras herramientas. Cuando uno quiere hacerse un traje, los llama y ellos toman las medidas en nuestra propia casa, se discuten las caracteristicas del modelo y luego se coordinan las distintas pruebas y la entrega definitiva del mismo. Estos sastres tambien confeccionan otras cosas a domicilio (cortinas, por ejemplo) y es muy común que se instalen en la casa de quien los contrata a coser en el momento de la contratación. Ahora bien, tercera lección cultural: si creen que ésto es barato, piensen nuevamente. Aquí también entra en juego la clase social, y así como pueden comprarse paños en el supermercado y en los mercados, y las mujeres que atienden los puestos del mercado simplemente atan el mismo como pollera con un alfiler de gancho y usan una remera como top, los vestidos de la clase alta salen fortunas. Hay, como en todo, paños de diseñadores africanos famosos, y modistos más renombrados, y materiales más caros que otros. Como ejemplo de ésto, les cuento que el bubú celeste de la foto de abajo cuesta 1500 euros, y el vestido de novia que está en la foto de más abajo está bordado con hilos de oro y tiene incrustaciones de piedras semipreciosas.

    Antes de dejarlos con las fotos, les cuento dos cositas más: El traje celeste de Zambia, es el traje tradicional de la familia real, el vestido de la chica de Rwanda no es netamente tradicional, pero sí representa una elección y una manifestación acerca de lo que es considerado bello, por eso lo incluí (personalmente me parece sencillamente espectacular). Y por último: la pareja de Nigeria estaba haciendo una representación de una escena de seducción: La mujer caminaba contorneando sus caderas y el hombre la perseguía tirando billetes a su paso para intentar comprar su atención, mientras ella le hacía "no no" con el índice ;)

    Ahora sí, vestidos africanos:



    Costa de Marfil (cortejo nupcial, con la novia en último lugar)





    Sierra Leona


    Zambia (vestido de la realeza)  y Rwanda

    Camerún


    Nigeria


    Espero que este post les haya gustado y que les hayan gustado los trajes. ¡Hasta la proxima y que tengan una linda media semana!

    7 jun 2010

    Modas de aquí y de allá

    "There is nothing like returning to a place that remains unchanged to find the ways in which you yourself have altered" Nelson Mandela,  'A Long Walk to Freedom'




    En mayo del año 2006 viajé por primera vez a Argentina después de haber partido definitivamente. Iba con mi marido, a quien había conocido apenas 9 meses antes, en Costa de Marfil, y con quien nos habíamos casado hacía 4 meses (les ahorro las cuentas: nos casamos a los 5 meses de conocernos, sí). 

    Llegamos a Buenos Aires temprano a la mañana  e inmediatemente fuimos a Aeroparque, a esperar el vuelo a Córdoba, que salía al mediodía. Entramos relativamente rápido a sala de embarque y, una vez allí, nos dedicamos a pasear por los negocios, le dí a mi marido el primer alfajor de su vida para que probara, tomamos un café y caminamos un poquito más. En eso estábamos, cuando noté que mi marido observaba a la gente a su alrededor, pensativo. 

    Le pregunté si le pasaba algo y, cuál no sería mi sorpresa, cuando me respondió con una pregunta. "¿Por qué la gente está vestida como en la década del '80?" me preguntó. "¿A qué te referís?" contesté yo, sin tener idea de a quién estaba mirando para decirme eso. El me señaló unos hombres vestidos de traje y yo lo miré sin entender nada. "Estan usando chalecos tejidos" dijo él como si con eso aclarara todo." "Si" -le contesté -"es otoño, usan chalecos porque está fresco pero no frío como para un sweater" " En Serbia hace frío y yo no he visto un chaleco así desde la década del '80. Me hacen acordar a mi papá" me contestó, y yo me quedé de una pieza. Eso no fue lo único: la impresión de vestir anticuado se la dieron tanto hombres como mujeres, y los hombres, además, le dieron sensación de dejadez . Pelo muy largo, barba crecida, ropa arrugada o demasiado ancha: esas eran las cosas que él me nombraba mientras me preguntaba, sorprendido "¿por qué no se cuidan?  (Y aclaro que mi marido no es ningún metrosexual ni mucho menos).

    Con el tiempo, la misma impresión me sería manifestada por otra gente en distintos contextos: una señora española que se sentó a mi lado en un vuelo Buenos Aires- Madrid ("¡Los zapatos argentinos son todos iguales y tan anticuados!"), amigos franceses que habían ido de visita a Argentina, un amigo italiano luego de encontrarse con un grupo de argentinos en una excursión al norte de Nicosia ("me sentía en Napoli en los años '80" "todos con razgos netamente italianos, pero con cortes de pelo y ropa de otra  epoca, fue surrealista"), el periodista de un diario serbio que escribía en su blog sobre el rally Paris Dakar, el año pasado ("los Argentinos son sumamente simpáticos y encantadores pero se visten como hace tres décadas atrás ¡sólo que allá eso está de moda!"). A esta altura yo ya me he acostumbrado a que me lo digan pero no fue sino hasta hace poco que entendí a qué se referían. 

    Antes de irme yo creía que, en estos tiempos globalizados, la moda estaba perdiendo su carácter local, que lo que se usaba en Tokio, tambien se veía en las calles de Paris y sin dudas despues se vería en Buenos Aires, que los Argentinos seguíamos fielmente la moda europea y americana, y que, hoy por hoy, caminar por las calles de cualquier gran ciudad devolvía más o menos el mismo paisaje humano. Estos años trotando mundos me han servido para darme cuenta que no es tan así, que cada pueblo imprime su carácter en la moda que adopta, y que distintas circunstancias de orden local influyen en este proceso. 

    Así me pasó que, los dos primeros años fuera de Argentina, me costaba encontrar ropa que quisiera comprar en Europa. Extrañaba los modelos, los cortes, las casas conocidas de Argentina. Soy, posiblemente, lo más lejano que existe a una shopaholic (miro mucho, pero mucho antes de comprar) y eso, sumado a que sólo compraba en las dos semanas que tenía cada tres meses (cuando salía de Costa de Marfil)  complicaba aún más las cosas. Pero al cabo de ese tiempo, algo cambió en mí sin que me diera cuenta: cuando en Diciembre de 2007 (a casi tres años de haberme ido) volví a Argentina con la idea de comprar de todo, me encontré con que me costaba encontrar ropa y zapatos que me gustaran (a precios razonables- y recalco ésto porque aquello que me gustó podía conseguirlo por menos de la mitad en Europa)  y me fui con gran desilución, y con las manos vacías. 

    Este proceso se ha acentuado más desde entonces: cuando miro por internet revistas de moda o webs oficiales de casas de ropa argentina, cada vez me cuesta mas encontrar algo que me tiente.  No creo que haya cambiado algo allí, ni creo que se trate de que la moda allá sea anticuada, como diría mi marido. Creo, más bien, que lo que ocurrió fue que la cambié fui yo, que la exposición a otras formas de ver la moda me influyeron más de lo que pensaba y mi gusto, aquello que me atrae, fue mutando. La moda, aquello que vestimos, creo hoy, es no sólo una representación de quienes somos y de cómo elegimos mostrarnos al mundo, sino tambien una manifestación de dónde venimos,  de dónde hemos estado, de dónde estamos hoy. 

    En el próximo post voy a contarles un poco de cómo viste la mujer africana, de acuerdo a los paises de donde provenga, y en posts siguientes iré subiendo fotos de Chipre y de Serbia tambien para que vean un poco a qué me refiero. Pero mientras tanto, cuentenme ustedes ¿notaron al viajar diferencias en la forma de vestirse de la gente? ¿a qué lo atribuyeron? ¿han cambiado ustedes su forma de ver la moda/de vestirse despues de vivir en otro lugar-ya sea otro país u otra ciudad? 


    Les deseo que tengan una hermosa semana y ¡hasta el próximo post!


    *La foto del comienzo es de la ruta que lleva de La Cumbre a Cruz Chica, en el Valle de Punilla, Sierras de Cordoba. Es mi lugar preferido y, afortunadamente, su paisaje ha logrado permanecer inalterado. A pesar de no ser un lugar que guarda recuerdos de infancia, sí es un lugar que guarda recuerdos felices, y al que no concibo no volver si estoy en Argentina. 


    1 jun 2010

    El Rey y yo



    Como alguna vez les conté, llegué a Daoukro, Costa de Marfil, en agosto de 2005, para trabajar en unas elecciones que, hasta ahora, no han tenido lugar. Había sido asignada como coordinadora interimaria en la región, y junto con dos compañeros de trabajo, nos habíamos instalado en la ciudad.

    Nuestra zona de responsabilidad era toda la región de N'zi Comoé, pero se había elegido Daoukro como nuestra sede porque se encontraba a mitad de camino entre otras ciudades, y por  otros motivos de índole política que no vienen al caso ahora. Nuestra tarea era entablar relaciones con las distintas autoridades (políticas, comunitarias, sociales), realizar una evaluación de estado actual de las estructuras electorales, de ventajas, problemas y posibles desafíos, para así poder brindar nuestra ayuda cuando hiciere falta. Este trabajo, como pueden imaginar, requería que esas mismas autoridades nos tuvieran confianza y, generarla, era una tarea lenta. El desafío se complicaba aún más porque estábamos insertándonos en una cultura distinta, con códigos diferentes, lo que incrementaba las posibilidades de un traspié. Habíamos sido informados de aspectos básicos de la cultura, claro, pero percibíamos que teníamos que tener cuidado con ciertas sutilezas para no quedar mal y hechar por la borda la misión.

    En este marco pasamos nuestro primer mes de trabajo presentándonos a las distintas autoridades regionales. Costa de Marfil está dividida políticamente respetando el modelo francés: en regiones, divididas en prefecturas,  éstas a su vez en sub-prefecturas, y éstas últimas en comunas. Los intendentes comunales son elegidos por voto popular, pero los prefectos y sub-prefectos son nombrados por el gobierno central. Asimismo, se han respetado ciertas estructuras del "derecho tradicional", como son los jefes de pueblo (chef de village), mientras que a otras, si bien se permite que permanezcan, se han privado sus actos de relevancia jurídica.  En esta última categoría se encuentran los reyes tradicionales, que a pesar de no ser reconocidos dentro de la estructura estatal conservan, claro está, gran influencia en su reino. N'zi Comoé es una región que, en su gran mayoria, pertenece a lo que se denomina "pais Baoulé" y, dentro de la misma, existen varios reinos con sus respectivos reyes. Como los límites políticos internos no se corresponden en todos los casos con los límites de los reinados tradicionales, suele ocurrir que el territorio de un rey determinado no coincide exactamente con la prefectura en la que se encuentra, por ejemplo. 

    Aproximadamente un mes y medio después de haber llegado a Daoukro y, habiendose incorporado a nuestro equipo tres nuevos compañeros,  el jefe de campo de nuestra organización me llamó aparte y me dijo que no se nos fuera a ocurrir olvidarnos de visitar al rey de Daoukro para presentarle nuestros respetos y pedir su colaboración en nuestra misión. "El rey es una persona muy poderosa" me dijo " y caerle mal al rey o no tenerlo en cuenta es un error que se paga caro. Si el se enoja con ustedes se les pueden cerrar puertas". Yo le pregunté inmediatamente cómo y a quién le pedíamos una audiencia con él y qué formalidades había que cumplir. "Nada más llevarle un regalo que es muy específico: vino de palma. Por lo demás, nada, te va a recibir, va a bendecir tu mision y listo". 

    Inmediatamente salimos a pedir audiencia con el rey, que habia resultado vivir a unas pocas cuadras de nuestra casa. Nos atendió muy cordialmente su hija, que era también su secretaria, y nos dió una audiencia para la semana entrante. Con el primer paso cumplido, nos abocamos al segundo: conseguir el mejor vino de palma que pudieramos encontrar. Pensabamos que no debia ser dificil de encontrar dado que era el regalo tradicional para el rey. Y aquí las cosas empezaron a sonar raras: el vino de palma se vendía sólo en el mercado, en botellas de plástico de agua mineral, y costaba MUY pero MUY barato: 100 francos CFA la botella (algo asi como 3 dolares). ¿El regalo para el rey podía ser tan barato? ¿y sin estar debidamente envasado? Preguntamos nuevamente y el jefe del campo reiteró "si, vino de palma". Y bueno, nos dijimos, será que lo aprecia por ser un producto tradicional de su tierra, y lo usará en alguna ceremonia...igual nos sonaba muy raro, pero al no tener aun mucha confianza con nadie del pueblo, ni encontrar información en internet acerca de protocolos ni regalos apropiados, nos presentamos con nuestra botellita el día que nos habían dado audiencia.

    Lo recuerdo como si hubiera sido ayer: bajamos de nuestra camioneta, todos emperifollados y trajeados, subimos las escaleras de la casa del rey (en cuyo living opera la Corte) y nos dirijimos hacia su hija, preguntándole si el regalo debíamos entregarselo personalmente al rey o debíamos darselo a ella. "No, dejenmelo ver a mi" nos contestó, y le entregamos la botella. Ella abrió la bolsa en la que se encontraba y abrió los ojos bien grandes "¡¿Qué es esto?!" nos preguntó con el ceño fruncido. Palidecimos y, con un hilito de voz alcanzamos a decir "Vino de palma? Nos dijeron que era el regalo que se le hacía al rey..." "¡¿Quién les dijo eso?! El regalo que se le hace al rey es una botella de gin!" Nos aclaró. "Pero ahora no hay tiempo, el rey los está esperando, después traen el regalo indicado, ya veré cómo le explico al rey ésto"

    Nos quedamos mudos. Yo me debatía internamente entre querer meterme abajo de las baldosas, salir corriendo a matar al que nos había dicho y repetido que el regalo para llevarle al rey era vino de palma o martillarme la mano por boba y por no haber preguntado a la hija misma del rey acerca del protocolo adecuado. 

    Nos hicieron pasar a la Corte y nos indicaron dónde sentarnos. En el salón había una silla  toda labrada en plata (que supusimos era el trono) y a sus costados, otras dos sillas importantes. En frente, a unos metros, había tres sillas más y a los costados de éstas, más sillás, formando un rectángulo entre todas. Nos preguntaron quien estaba a cargo e indicamos que esa persona era yo (¡rogando que no fuera problema el hecho que fuera mujer!)- Me hicieron sentar en una silla que se encontraba en la hilera a la derecha del rey, y a mis compañeros en aquellas que se encontraban frente a él. Un hombre, que luego nos dimos cuenta era el encargado de la ceremonia, se sentó frente a mí. Otra gente del pueblo se fue acomodando en las sillas que se encontraban en la hilera de la izquierda del rey, y allí nos quedamos en silencio unos minutos, muertos de nervios, hasta que la hija del rey apareció indicando que nos pusieramos de pie.

    En ese momento hizo su entrada el rey, seguido de otros dos hombres (uno de los cuales estaba vestido como Gandhi). El hombre que estaba a la derecha del rey habló entonces en su lengua tradicional y se dirigió al hombre que estaba sentado frente mío, quien luego tradujo. Lo más llamativo era que el hombre traducía diciendo "el rey dijo que" "el rey quiere" "el rey pregunta" cuando el rey no había abierto la boca. Entre los nervios por el incidente con el regalo, el desconocimiento del baoulé y del protocolo y ceremonial de la corte, y la confusión por el hecho que el rey no hablara pero se le atribuyeran frases creo que nuestros ojos deben haber estado abiertos grandes como platos. 

    La ceremonia en sí fue muy interesante, más allá de nuestra ignorancia y nuestro asombro. Nos preguntaron qué veníamos a hacer, cómo estaba compuesto nuestro equipo, si estabamos bien en la ciudad, y luego nos dirijieron al parque de la casa, donde se realizó una ceremonia. En la misma, luego de decir distintas frases en baoulé, la persona encargada de oficiarla echaba agua a la tierra tres veces, pidiendole a ella - la tierra- que bendiga nuestra misión de paz. Me hizo pensar en el culto a la pachamama y en cómo pueblos distintos en todos los confines comparten el amor y el respeto por la tierra.

    Una vez que la ceremonia terminó y nos autorizaron a retirarnos salimos corriendo al almacén de ramos generales a comprar el gin más caro que encontramos, lo envolvimos en papel de regalo y, unos 15 minutos después, estábamos de vuelta en la casa del rey, entregándoselo a su hija, que largó una carcajada enorme al vernos llegar tan rapidito con el regalo apropiado. Pedimos disculpas una vez más y nos retiramos rumbo a la oficina.

    Siempre fui conciente que, para superar esa gran gaffe, contamos a nuestro favor con el buen humor y la hospitalidad baoulés (que son famosos) y con la buena voluntad del rey y el resto de la Corte. Y salimos airosos. Por un pelo. Por eso, esa tarde, lo primero que hicimos fue enviar un reporte oficial a nuestros jefes, para que informaran debidamente a nuestros compañeros en otras regiones que, si visitaban al rey, debían llevar GIN. Gin, nada más y no otra cosa. Gin. Todavía me lo recuerdo a mí misma cada tanto, por si acaso la vida vuelva a ponerme en esa circunstancia.














    31 may 2010

    Junio en NY: cómo conseguir tickets gratis para los espectáculos de verano


    ¡Hola a todos! 

    Espero que hayan tenido un hermoso fin de semana y que estén empezando muy bien este lunes. Yo hoy les traigo novedades para aquellos que vayan a viajar a NY en Junio, mes en que comienzan las actividades de verano en la ciudad: conciertos, obras de teatro en los parques, etc.

    El diario The New York Times publicó una nota muy interesante con datos acerca de cómo conseguir entradas gratis para estos espectáculos, que les recomiendo leer. Entre otros, hay tips como los siguientes:

    - La serie de obras de teatro "Shakespeare en el Parque" comienza el 9 de Junio con "El Mercader de Venecia". A la 1pm el dia de la función se empiezan a repartir entradas gratis, peor hay que hacer cola desde varias horas antes si quieren conseguir alguna. Mas este año ¡porque actua Al Pacino! Tambien pueden intentar por internet en esta página web, aunque tambien deberan esperar (solo que no parados y al rayo de sol)

    - Para ver gratis y casi gratis la exposición "Big Bamboo", en la terraza del Museo Metropolitano de Arte, pueden ir en el horario en que se paga lo que uno quiere en lugar de la entrada regular del museo (generalmente despues de las 5 de la tarde, verifiquen con el museo) , pedir la visita guiada de 30 minutos, y luego esperar su turno. 

    -Para entradas mas baratas para los espectaculos de Broadway y Off Broadway, y a fin de evitar las largas colas en TKTS, en Times Square, recomiendan intentar otras dos ventanillas menos conocidas: Una en Lower Manhattan, en  South Street Seaport (199 Water Street) y la otra en  downtown Brooklyn en 1 MetroTech Center (en la esquina de Jay Street y Myrtle Avenue).


    ¡No dejen de leer el artículo que tiene más tips! Y recuerdan que, si van a viajar, siempre es bueno chequear el NYT de los viernes para ver actividades de la semana siguiente.


    ¡Hasta el próximo post!






    *La foto del comienzo pertenece al usuario de Flickr waferboard y se encuentra disponible en los creative commons bajo licencia attribution.

    27 may 2010

    Baoulé



    Cuenta la leyenda que, hace muchos años atrás, vivía en la ribera este del Comoé, alrededor de una laguna, una tribu pacífica, de gente amigable, noble, valiente y de mujeres muy bellas, de las cuales la más hermosa de todas era su reina, llamada Pokou*. Vivían de la pesca y el cultivo, y consideraban a la laguna, al agua, su gran aliada. Vivían en paz, integrados con los que fueran tomados esclavos al devenir prisioneros de guerras pasadas, y eran felices.

    Pero un día la calma llegó a su fin. Fueron invadidos por una tribu vecina y, en medio de la destrucción, tuvieron que huír dejando todo tras de sí: casas, cosechas, telas, todo lo que poseían. Huyeron rápido, en procesión, adentrandose en la selva, con el enemigo pisándoles los talones. En último lugar iba la reina, con su bebé en brazos, y entre todos cantaban al avanzar: ''Mi houn Ano, Mi houn Ano, blâ ô Ebolo nigué, mo ba gnan min'' , que quiere decir "Mi marido Ano, mi marido Ano, ven, que los duendes del campo me quieren llevar".

    Caminaron y caminaron hasta que, al anochecer, llegaron a la orilla de un río de aguas tormentosas, inquietas, bravías. Asustados, muertos de frío y de hambre, y sabiendo que el enemigo no estaba lejano, se preguntaron qué hacer. Durante años habían considerado al agua como su amiga pero, con esas olas y esa espuma y esa fuerza, no había manera que fueran a poder cruzar hasta la otra orilla.

    El brujo de la tribu consultó a los espíritus de las aguas y dictaminó: "El agua se ha vuelto mala y no habrá de calmarse hasta que le entreguemos lo más preciado que tenemos". La gente comenzó a cantar  "Ebe nin flê nin ba Ebe nin flâ nin nan Ebe nin flê nin dja Yapen’sè ni dja wali", que quiere decir "Que alguien llame a su hijo, que alguien llame a su padre, que alguien llame a su madre, las jóvenes muchachas de casarán" , mientras ponían a los pies del brujo todas sus joyas de oro y marfil y todo aquello que habían alcanzado a traer consigo.

    Pero el brujo desdeñó todas las ofrendas, y en cambio tomó en brazos al bebé de Pokou."Esto es lo que tenemos de más preciado"- dijo La reina entonces abrazó a su pequeño con fuerza contra su pecho mientras el resto del pueblo contenía el aliento. 

    Y cuentan que luego, recordando que más allá de madre, era reina, llevó al niño a la orilla del río, lo levantó, y lo arrojó a las aguas. Y en el momento en que el bebé las tocó, decenas de hipopótamos surgieron de las profundidades y se acomodaron formando un puente con sus lomos, para que los fugitivos pudieran, así, cruzar el río. 

    Cuando hubieron cruzado todos, la reina Pokou caminó tambien por sobre el lomo de los hipopótamos, en silencio. Y al llegar a la otra orilla sólo pudo decir "Baouli", que quiere decir, en su lengua, "el niño ha muerto". Los hipopótamos volvieron a sumergirse en las aguas, cerrando el paso al enemigo y así los miembros de la tribu pudieron iniciar una nueva vida al oeste del Comoé. Y se llamaron a sí mismos "Baoule", en honor al niño que había muerto para darles esa oportunidad, y a Pokou, su reina. 

    *Se pronuncia Pokú