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9 sept 2010

Alojamiento accesible:Un dato y algunas novedades





Hola a todos! ¿Cómo están? ¿Cómo los trata la semana? Espero que estén pasándolo muy pero muy bien.

En el post de hoy les traigo una recomendación, a la que lamentablemente se le aplican desde hace poquito (al menos en la letra si no en los hechos) un par de excepciones.

Hace unos meses les comentaba acerca de dos opciones diferentes de alojamiento accesible: couchsurfing y home exchange. Hoy les quiero comentar acerca de un servicio parecido: el alquiler de departamentos o de cuartos a compartir en departamentos ajenos, brindado por ésta pagina web.

La metodología es sencilla: personas que quieren alquilar -ya sea cuartos dentro de su casa por  corto tiempo, o bien sus residencias- las publicitan en la página, y aquellos que necesitan un lugar donde alojarse en esa ciudad, mediante una búsqueda sencilla, acceden a un listado con precios y condiciones. La particularidad de airbnb, en mi opinión, es lo fácil que es usar el sistema y la poca intermediación en la relación locador-locatario y la cantidad enorme de propiedades de distinto tipo y en diferentes lugares. Además, cada tanto la página misma organiza actividades, como happy hours, en distintas ciudades para que la gente que allí está de viaje y los locadores de esa misma ciudad se conozcan, lo que es interesante sobre todo cuando uno viaja solo o en pareja (en familia se complica un poco ir a un happy hour, je).

Nosotros usamos este sistema cuando estuvimos en Paris, en el mes de Julio pasado. Queríamos un departamento y no una habitación de hotel por varios motivos: costo (los hoteles bien ubicados tienen precios astronómicos), y porque nos daba la libertad y la comodidad de tener una cocina disponible y mayor espacio, lo que con niños pequeños no es un tema menor. 
Antes de llegar a Airbnb averiguamos con otras compañías que se dedican a alquilar departamentos por corto plazo pero o no tenían nada disponible para esa época en los lugares que nosotros queríamos o el servicio dejaba mucho que desear (lentitud en responder mails, falta de respuesta a todas las inquietudes, etc) o requerían contratos verdaderamente leoninos.


A este respecto, aprovecho para darles aquí un consejito legal (que al fin y al cabo por algo soy abogada, jeje): nunca acepten firmar un contrato en una lengua que no comprenden ni con condiciones que no entienden y nunca acepten un contrato donde se les requiera un depósito a ser devuelto luego de su partida del país. Entre otras cosas, el contrato leonino del que les hablo requería, no sólo la contratación de un seguro todo riesgo (que era barato, está bien), sino además un depósito en garantía de posibles daños de un monton igual al del alquiler (¿para qué el seguro, entonces?), a ser devuelto (atentti)¡ una semana después del check out!. O sea, una vez que nosotros no estuviéramos más en Francia, con lo cual sería imposible controlar posibles cargos y quejarnos, en caso de ser necesario. A mi modo de ver, inaceptable. En el caso de dejar un depósito en garantía, exijan siempre que se realice un inventario de las condiciones en que les entregan la propiedad y saquen fotos con fecha y en lo posible en las que aparezca la persona que les entrega el departamento en donde figure toda mancha, rotura, o problema.Exijan además un inventario al momento de la partida y que, terminado el mismo, se les devuelva el depósito entregado. Más vale prevenir que curar. 

Por contraposición a estos sitios con tantos  inconvenientes y vueltas, el procedimiento de airbnb fue sencillisimo, y se nos brindaba además la garantía que el pago que se nos debitaba de la tarjeta sólo sería entregado al propietario el día en que nosotros teníamos que llegar. Y se nos daba un telefono de la compañia para el caso de tener algún inconveniente. Afortudamente no hubo ninguno, el departamento estaba en perfectas condiciones, el dueño fue sumamente amable y profesional y nuestra estadía en Paris fue fantástica.En suma, un servicio que recomiento ampliamente y, como yo, mucha gente, como pueden ver por las reviews que hay en la página web.


Este tipo de opciones es sumamente conveniente para familias y en ciudades caras, donde los precios de la hotelería están por las nubes. Sin embargo, lamentablemente, algunas ciudades están restringiendo esta posibilidad, prohibiendo alquileres por menos de 30 días debido quejas de los residentes permanentes de los edificios (a los que el entrar y salir de gente les molesta) a la escasez de vivienda y a que con éste método las comunas no cobran impuesto como el bed tax (por cama, que se cobra en hoteles de NY). Entre otras, estas ciudades son New York (la medida empezará a regir desde el 1ero de mayo de 2011), San Francisco y (oh sorpresa) Paris. En esta última evidentemente nadie le hace caso, pero están advertidos.


Si quieren saber más sobre estas restricciones, les recomiendo leer éste, éste,y éste artículo.


Espero que pasen un hermoso fin de semana y ¡HASTA EL PROXIMO POST!









1 mar 2010

Pedidos insólitos

Los hoteles de lujo son lugares de ensueño y su personal debe estar dispuesto y preparado a facilitar el cumplimiento de los deseos de sus huéspedes. Pero a veces estos deseos exceden lo normal, ya que los super ricos a veces tienen "antojos" bastante extraños. 

Cada tanto leo en diarios o en Internet notas acerca de esta clase de pedidos, en la que conserjes relatan cómo el hijo de algún jeque pidió llevar un elefante al hotel para su fiesta de cumpleaños, o cómo un huesped pidió que le enviaran a su habitación todas las novedades discograficas diarias de una X compañía. 


Aquí  y aquí les dejo dos notas de este tipo que leí últimamente, donde cuentan acerca de gente que pide que hagan algo con el ruido del mar que les molesta para dormir, gente que se hace traer una cheesecake de NY porque no les gusta la del hotel, y  hasta gente que exige que envíen un ingeniero a la habitación para modificar el tipo de chimenea instalada en la misma. 


Leer estas notas me parece divertido pero confieso que, si trabajara en un hotel así, la cosa seguramente me parecería menos simpática. Y a ustedes ¿qué sensación les dejan estos artículos? ¿Les divierten, les molestan o les son indiferentes? Si pudieran parar en uno de estos hoteles ¿se les ocurriría algún pedido extraño?


¡Que tengan una hermosa semana!




8 feb 2010

Alojamiento gratuito en casa de extraños


Uno de los costos más importantes de todo viaje suele ser el destinado a alojamiento. Cuando se trata de una persona soltera, a veces es posible reducir éstos parando en hostels, pero éstos no existen en todas las ciudades, y a veces no son tan baratos. Por otra parte, cuando se trata de planificar vacaciones familiares la cosa se complica aún más.

En vistas de abaratar estos costos y así poder viajar aunque el dinero no sea mucho, han surgido dos opciones que a más de uno puede interesarle: El intercambio de casas (Home Exchange) y el intercambio de hospitalidad (Hospitality Exchange) o sea el parar en casa de una persona a la que no conocemos, residente en el lugar que queremos visitar y luego retribuir la  cortesa.

La primera opción, el intercambio de casas, puede verse en la película The Holiday . La idea es simple: uno para en casa de otra persona mientras esa persona para en nuestra casa. El contacto se realiza via internet, en sitios como éste, éste y éste (hay muchos más, basta poner "home exchange en google para encontrás una míriada de sitios web dedicados al tema)
Este sistema se está transformando en algo más y más común porque permite tener las comodidades de un hogar sin pagar los costos de alquiler de un departamento (incluidas, por ejemplo,la comodidad de una cocina,  habitaciones separadas para los niños, DVDs/CDs/libros a disposición, recomendaciones de lugares que visitar, hasta auto a disposición (en algunos casos). 

El segundo sistema, el intercambio de hospitalidad, consiste en alojar (y alojarse) en casa de otra persona mientras esa persona aún está allí. De esta manera se genera una relación más personal y se puede experimentar más la vida de la ciudad como un local. La gente que usa este tipo de sistemas suele ser gente interesada en conocer otras culturas, otros modos de ver la vida, en conocer más en profundidad una cultura. Este sistema puede usarse no sólo para alojarse: algunas personas ofrecen una invitación a tomar un café y conversar sobre la vida en la ciudad, visitas guiadas, etc. Uno de los sitios web más conocidos de este sistema es éste.

Ambos sistemas se basan en la confianza, y funcionan con un sistema de intercambio de mails, llamadas telefonicas y referencias (de otros usuarios y de amigos reales-no virtuales )de los participantes.

¿Se animarían a usar estos sistemas para viajar? ¿Lo han hecho alguna vez?



7 nov 2009

Corre, Marcela, Corre!

A veces antes de salir de viaje hacemos planes y arreglos sin tener en cuenta cómo van a ser las cosas al llegar a destino. Y a veces esos arreglos generan consecuencias desopilantes. Este fue uno de esos casos.

Cuando me eligieron para hacer una pasantía en New York, en el año 2000, mi primer preocupación (como buena estudiante pobre) fue cómo costear el alojamiento. New York es famosa por los precios altos de los hoteles y las cifras astronómicas de sus alquileres, así que la cosa no parecía sencilla. Busqué en varias residencias estudiantiles, pero la mayoría o estaba ocupada o estaba fuera de mi presupuesto. Finalmente, y cuando ya parecía que nada aparecería y que iba a tener que dormir bajo el puente de Brooklyn, encontré una residencia llamada Centro Maria, administrada por las hermanas de Maria Inmaculada. Envié un fax para verificar disponibilidad y precio, y me contestaron casi inmediatamente: tenían lugar y lo que cobraban por mes por una habitación compartida podía pagarlo. Más importante aún: estaba bien ubicada, en la calle 58, entre la 10ma y la 11ava avenida. Me avisaron que la residencia tenía una política extricta en cuanto a salidas nocturnas: las puertas se cerraban a las 22:30 y no volvían a abrirse hasta las 7:30 de la mañana siguiente. Si uno no llegaba hasta esa hora, se quedaba afuera y a rogar por encontrar lugar donde pasar la noche. Yo, sin embargo, no me hice problema: al fin y al cabo, ¿qué iba a hacer yo de noche si iba a trabajar y seguro tendría que levantarme tempano? Seguramente el horario no iba a ser problema ¿no? No.

El lugar era básicamente un convento que alquilaba habitaciones como residencia para mujeres que iban a estudiar y trabajar en New York. Tanto era así, que el taxista que me llevó desde el aeropuerto me preguntó 5 veces si estaba segura que quería quedarme allí (se ve que no tengo cara de monja). Yo, sin embargo, no me hice problema: el lugar era limpio, bien ubicado, barato y las monjitas amables. Ergo, ningún problema.

Sin embargo, unas semanas más tarde, a poco de comenzar la pasantía me dí cuenta de mi error: era verano, eramos un grupo enorme, de 120 pasantes y solíamos salir en grupos grandes a tomar algo despues del trabajo...y las 22:30 llegaban antes de lo pensado. Así que yo, que pensaba que iba a estar durmiendo desde la 9, me encontré con que más de una vez tenía que correr, pero correr rápido, para llegar antes del cierre de las puertas. Miren cómo habré corrido que rompí dos pares de zapatos:, uno por cada mes que estuve alojada allí. Se partieron al medio en una de mis carreras a lo Forrest Gump. Antes de romper el 3er par decidí que la cosa me estaba saliendo demasiado cara y me mudé a una residencia en Harlem (mi presupuesto seguía siendo acotado ¿qué se piensan?)...pero de esa experiencia les cuento en otro post.