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2 sept 2010

Serbia: sabores de la infancia



¡Hola a todos! ¿Cómo están?  En el post de hoy quiero contarles un poco acerca de aquellos productos que son recordados con nostalgia por distintas generaciones de habitantes de la ex-Yugoslavia en general y de Serbia en particular, esos productos simples,  de supermercado o de kiosco, que evocan recuerdos, que hacen pensar en la escuela, en los juegos, en la infancia.  Así, si un día visitan Serbia, podrán entrar en un supermercado y conocer qué productos consumen las familias en el día a día,  o probarlos en su casa, si es que encuentran  algún mercado de productos "yugoslavos"en la ciudad donde viven. 

El producto de la foto que inicia este post es, sin dudas, la galletita más famosa: Plazma. Generaciones enteras han crecido comiéndola. Es dulce, pero no demasiado (algo así como la Vocación o la Manón, en Argentina), y tiene la particularidad que, al hacerla polvo o mojarla con leche, no se hace un pasticho tipo engrudo, sino que conserva una cierta consistencia. ¿Por qué hago esta última aclaración? Porque la fascinación local por la galletita es tan grande que se la utiliza en muchísimas recetas y hasta se vende la galletita ya molida, en polvo, para adjuntarla a distintas preparaciones. Plazma Mlevena, como se llama a este polvo, es, por ejemplo, el ingrediente secreto de la Baklava en algunos lugares (que reemplaza la mitad de la cantidad de nueces de las recetas) y hay miles de recetas de tortas hechas con él, o con la galletita entera, como la del video que adjunto más abajo. Para que se den una idea de la pasión que despierta, la frase que se encuentra debajo del nombre de la galleta, Kuca nije dom bez Plazma, quiere decir "Una casa sin plazma no es un hogar".




Encontrar el producto de las dos fotos que siguen fue una gratísima sorpresa, algo así como compartir un pedacito de infancia con mi marido. Bananica es, nada más ni nada menos, que una Bananita Dolca, de Nestlé: una crema esponjosa con sabor a banana, cubierta de chocolate. 




Las galletitas que siguen en las fotos son también un clásico. Las Medeno Srce son corazones de miel, cubiertos de chocolate y la masa de la galletita en sí me recuerda al sabor de los alfajores marplatenses (para que aquellos que conocen productos argentinos). Las Noblice y las Domacica las he visto en todas las casas que he visitado, y mi marido me contaba que, éstas últimas, eran el clásico regalo que se llevaba a las casas a las que se iba de visita a tomar el café. 







¿Con qué bebida se acompañaban estas cosas dulces? Con un jugo llamado Cedevita, que viene en distintos sabores y declara estar reforzado con vitaminas (?). De todas maneras, cabe aclarar que, según me cuenta mi marido, ni el jugo ni las gaseosas eran cosa de todos los días, sino más bien para ocasiones especiales y algo que se consumía de vez en cuando (cumpleaños, celebraciones, etc).




Y para terminar este post, los dejo con una foto de algo que me resultó muy curioso. Miren el pan siguiente y díganme si lo identifican:


¿Se dieron una idea de qué tipo de pan es? Si dijeron pan de campo, como yo, perdieron. ¡Es pan árabe o pan de pitta! En Serbia se llama Somun y no es finito, sino un pan levado y con mucha miga.

¡Espero que les haya gustado el post y les deseo un hermoso fin de semana!







1 sept 2010

Sabores de Serbia:Poslacticarnica o el imperio de los dulces







¡Hola a todos! ¿Cómo han estado? ¿Cómo los trata esta semana? ¡Espero que estén muy pero muy bien!

En el post de hoy seguimos recorriendo el alma Serbia a través de los sabores de su cocina. Y si de cocina se trata, tengo que advertirles que sus dulces podrían bien inducir al coma diabético porque son dulcísimos! Como ya les comenté en posts anteriores, en materia de repostería (y de cocina en general), Serbia se ha visto influida por los pueblos que la colonizaron y con los que compartió su destino durante siglos, así que como les comenté antes, en estos locales de repostería tradicional podrán encontrar tanto tortas de corte noreuropeo,como las famosas Selva Negra o Strudel, como delicias turcas como la Baklava. 





Las poslacticarnica, o locales de repostería tradicional, se encuentran en distintos lugares de Belgrado, y seguramente se encontrarán con alguno donde sea que caminen. Hay unos muy famosos muy cerca del centro, en una zona llamada Zeleni Venac (en las calles Prizrenska, Makedonska, Balkan y Karadjordjeva)  pero yo los he visto mucho también a lo largo de los Boulevards. Suelen ser locales pequeños (como los de comida rápida), con pocas mesitas donde consumir lo que se compra si así se desea, acompañado de un café (en invierno) o de boza o limonada (en verano) y es frecuente ver gente que simplemente llega a tomar un café con los dueños, a los que conocen desde hace muchos años.Esto es así porque la tradición repostera se va transmitiendo de generación en generación y la mayor parte de estos locales se encuentra en el mismo lugar desde hace décadas. [ El local de la foto del inicio de este post, por ejemplo, está en funcionamiento desde 1937] .

Ahora bien ¿qué comer allí? Si quieren llevarse una idea de la diversidad de sabores que forman lo que en Serbia se considera "repostería tradicional", mi consejo es que pidan un poquito (Keyword: poquito) de cada cosa y se sienten tranquilos con un café o con boza, a degustarlos lentamente y a ver el movimiento del local y de las calles, y lleven lo que les sobre (¡si sobra!) a su hotel o departamento. Una advertencia: Es posible que la variedad de productos se modifique de invierno a verano (en verano suele haber menos variedad de tortas porque estos locales priorizan la fabricación de helado artesanal)

Entre otras delicias, seguramente encontrarán las siguientes:

- Tortas de corte nord europeo: selva negra, struddel, etc
- Triglav: Tiene la misma forma del conito havanna, pero en lugar de estar relleno de dulce de leche lo está con crema de chocolate (crema de manteca al chocolate, generalmente). 
- Krempita: Una bomba. Una especie de capa bien gruesa de crema pastelera (mezclada con crema de leche) entre dos capas finitas de hojaldre. Pueden ver una foto y una receta aquí . 
- Baklava: Un clásico cuyo origen discuten griegos y turcos y que está presente, con ciertas variedades, en ambas cocinas y también en la repostería de los balcanes. La receta tradicional requiere masa filo, nueces, y mucho almibar...pero la receta que tengo yo (proporcionada por mi cuñada) tiene un ingrediente secreto que les cuento en otro post ;-)
- Kuglof: Una torta con frutas secas y nueces (fantástica para el té)
- Ratluk: bombones de fruta, de origen turco
- Tulumbe: Una especie de churros. Aqui pueden ver una receta. 
- Vasa's Torte:  Una torta con nueces, chocolate y mucha crema. Encontré online esta receta de Nigella que muchos recomiendan, por si quieren probarla.


- Para acompañar tanta azúcar: Boza, limonada (en verano), o café (en invierno)

Y, como lo prometido es deuda, aquí van dos recetas: Una, de la torta Kuglof, que es facilísima de hacer y, la segunda, las instrucciones para preparar café a la turca, como se toma en Serbia, para que acompañen el kuglof.


Receta de Kuglof (¡de mi cuñada!)

Ingredientes:

3 huevos
1 taza grande de yogurt
4 tazas de harina
2 tazas de azucar
1 taza de aceite
12 grs de polvo de hornear
nueces y frutas secas a gusto

Preparación

Batir apenas los huevos y agregar el resto de los ingredientes, todos juntos. Mezclar. Enmantecar y enharinar un molde de torta. Verter la preparación en el mismo y cocinar a 200 grados centígrados hasta que la torta se dore. Una vez dorada, reducir el horno a 150 grados y seguir cocinando hasta que al insertar un palillo escarbadiente salga limpio.

Preparación del café a la turca

Colocar agua en un recipiente, tanta como tazas de café a servir. En Serbia se usan jarros de mango largo pero si no tienen, usen una olla o otro jarro.  Lleven el recipiente al fuego hasta que hierva y, una vez en ebullición, agreguen tantas cucharadas de café de filtro como tazas de té, más una para el jarro. Si desean el café dulzón, agreguen una o dos cucharada de azucar también. Disminuyan un poco el fuego para que el café no rebalse. Vuelvan a colocar el jarro en el fuego hasta que llegue a punto de ebullición. Retiren del fuego, dejen reposar durante 30 segundos y sirvan. Y despues de tomarlo, diviertanse leyendo la borra del café ;-)


¡Espero que les haya gustado el post y las recetas! Les prometo ir adjuntando más recetas, pero por si quieren saber más antes que yo lo haga, aquí y aquí les dejo dos links interesantes.

¡Hasta el próximo post!



30 ago 2010

Sabores de Serbia: Kafana y restaurants típicos


Hola a todos!
Cómo están? Espero que hayan tenido un hermoso fin de semana.

El post de hoy continúa con la serie sobre ese ''alma" serbia de la que les hablaba el otro día (o al menos sobre cómo yo entiendo esa alma). En éste y en los próximo posts les voy a hablar de los sabores tradicionales y dónde encontrarlos, y voy a ir acompañando recetas de comidas típicas, por si quieren reproducir algo de la cultura balkánica en su casa, donde sea que ustedes se encuentren. A este respecto, es bueno aclarar que los sabores que se consideran tradicionales en Serbia, son sabores compartidos con el resto de los países de los Balkanes y que formaban parte de la ex-Yugoslavia ( si bien cada país, claro, introduce pequeñas modificaciones). Después de todo, son países que tienen siglos de historia en común. También les voy ir contando dónde encontrar estos sabores nuevos si viajan a Belgrado. Espero que les gusten, que los prueben y que, si viajan, los disfruten tanto como nosotros los disfrutamos cuando vamos de vacaciones allí.


De acuerdo a mi experiencia, el recorrido gastronómico de Belgrado, por así llamarlo, se divide en  4 sectores distintos*: la calle Skadarlija, la zona céntrica,alrededor de Knjez Mihajlova,  la zona que va desde el Boulevard  Kralja Aleksandra (al que los locales llaman, simplemente, "El Boulevard") hasta el Boulevard Despota Stefana (especialmente en la zona de intersección entre estos dos, desde el Palacio de la Asamblea Nacional hacia este último y los "Floats"o restaurants y bares flotantes, que se encuentran a lo largo del río Sava. 

La calle Skadarlija es posiblemente la más conocida y aquella que figura en todas las guías turísticas como un lugar imperdible. Hay varios motivos para ésto: Es una calle antigua, empedrada, peatonal, que conserva la impronta bohemia con la que naciera hacia mediados del siglo XIX. Se encuentra en el centro de la ciudad, y es de fácil acceso, lo que la hace más aún una parada imperdible. 


Skadarlija está considerada el Montmartre de Belgrado ya que en sus Kafana (o tavernas) solían juntarse escritores, filósofos y artistas que vivían tambien en las pensiones que se encontraban arriba de los mismos.Entre otros restaurants y cafés famosos que en ella se encuentran vale destacar los siguientes: Tri Sesira (3 sombreros), Ima Dana, Dva Jelena, Zlatni Boka, Dva Bela Goluba. Todos son muy antiguos y han recibido visitantes famosos (como Jimmy Hendrix, George W. Bush, el Rey Juan Carlos de España, etc) cuyas fotos adornan sus paredes. Es un lugar nostálgico, y es muy interesante sentarse al mediodía en las mesitas que dan a la calle y escuchar los músicos a la gorra tocando canciones que parecen sacadas de Tiempo de Gitanos, y ver a pintores vender sus cuadros en las cercanías. 


En estos restaurants es posible probar todas las comidas típicas, pero, a decir verdad, la calidad de la misma-como en todo lugar muy turístico-varía bastante. Si van a comer allí es bueno saber que la comida típica en Serbia gira alrededor de un ingrediente: la carne. Entre otros sabores tradicionales, no pueden perderse:


- Proja, o pan de maíz (la mayoría de las veces con queso)
- Burek (una tarta de hojaldre que lleva adentro queso (burek sa sirom) o carne (burek sa meson). En algunos lugares pueden encontrarlo con queso y espinaca.
- Variedad de panes de distintos tipos, solos y rellenos.
- Sopas. Las hay de dos variedades: los tradicionales, tipo consomé y las llamadas corba (con harina que las torna más espesas, y que frecuentemente llevan ingredientes como carne o pescado y fideos). 
- Sarma. Un clásico. Son pequeños envoltijos de carne y arroz en hojas de parra o - más comunmente- en hojas de repollo hecho pickle. 
- Punjene paprike: pimientos rellenos de arroz y carne.




- Pasulji: guiso de porotos
- Cevapcice: albondigas alargadas elaboradas con una mezcla de carne de cordero, cerdo y vaca.
- Ensalada tarator: yogurt, pepinos picados, ajo picado y perejil fresco. Fantastica en verano y como dip para carne y pan. (En Chipre hay una muy parecida pero con algunas diferencias, aunque de ésto les comento en otro post).
- Ajvar: puré de pimientos. 


Y, si se animan, pueden probar una copita de Rakia, un licor de ciruelas tradicional que consumen (sobre todo en el campo) como digestivo pero que es, quedan avisados, FUERTISIMO!. Y ya que estamos con las advertencias, una más: las porciones suelen ser enormes, así que junten hambre antes de ir o pidan plato a compartir!


Además de estas comidas, encontrarán otras provenientes de otros pueblos cuyo destino fue compartido con el Serbio. Por ello, en las cartas de restaurants tradicionales encontrarán platos como el goulash, o postres como el strudel o delicias turcas como la Baklava. 


Y para que se sientan un poquito más allí, les dejo aquí abajo unas fotos de esta callecita tan linda y pintoresca:







La segunda zona de relevancia es la que se encuentra alrededor de Knez Mihajilova, la calle peatonal principal del centro de la ciudad vieja, que desemboca en Kalemegdan y cuyas fotos les he ido mostrando en posts anteriores. En esta zona encontrarán, además de muchos bares, restaurants más modernos, como Tribeca o Dorian Grey, con cocina internacional y Europea.En los alrededores tambien es posible encontrar restaurants griegos, italianos, chinos y de otras nacionalidades, así como el restaurant más antiguo de Serbia llamado 1823, ubicado en Kralja Petra frente a la Iglesia de San Miguel Arcangel. Uno de mis restaurants  preferidos se ubica en esta zona: la Trattoria Kosava (llamada así por el viento helado del norte que sopla en Belgrado durante el invierno), un lugar que parece sacado de una postal y donde se come muy bien siempre. 

La tercera gran área se encuentra cercana a ésta última y comprende los Boulevards Despota Stefana y Kralja Aleksandra y la zona entre los mismos. En este lugar yo descubrí algo que no había visto en otras ciudades: los fast-food de comida local como el de la foto de más abajo (cuyo nombre Mljac, Mljac quiere decir "ñam ñam" o "yummy, yummy"). En estos locales, que cuentan generalmente sólo con una barra y/o algunas pocas mesas en la calle para comer lo que se compra, pueden probar cosas como la famosa hamburguesa balkánica (a la que el New York Times dedicó un artículo que pueden ver aquí), los cevapcice, servidos generalmente con ensalada mixta o papas fritas, pollo al grill, burek o pizza. Comer en uno de estos lugares es una experiencia aparte. Son sumamente comunes entre la población local, entre otras cosas porque son muy baratos y porque suelen tener décadas en funcionamiento con lo cual tienen clientela establecida. En esta zona tambien pueden encontrar locales de crepes al paso (que se sirven en un cono de papel rellenos con distintos sabores, dulces y salados) y locales de Burek, como Sarajevo Burek, en la calle Svetogorska.


Finalmente,los famosos "Floats", una denominación que agrupa tanto restaurants como bares y nightclubs flotantes sobre el río. La comida que se sirve en los primeros es del tipo tradicional, como la de los kafana de la calle Skadarlija, y son particularmente lindos en primavera o verano, por la calma, la brisa fresca y la cercanía del agua. 


Y, para terminar este post, tal como lo había prometido, una receta familiar. Esta vez: Proja o pan de maíz!


Ingredientes:


3 huevos
1 taza de té de aceite
1 taza de té de yogurt
3 tazas de té de harina de maiz
3 tazas de té de harina común
12 grs de polvo de hornear (en Serbia se vende en sobrecitos, por eso la precisión de los gramos!)
1 cucharada de sal
Opcional, 200 grs de queso tipo mantecoso, que se separa con los dedos, aplastado con el tenedor.


Preparación:


Es facilísimo. Se ponen todos los ingredientes en un bowl y se mezclan bien. Luego, se aceita una fuente y se la coloca en el horno (vacía). Una vez caliente, se vierte la preparación en la fuente y se lleva a horno máximo durante 15 minutos. Pasado este tiempo, se reduce la temperatura del horno a medio y se continúa la cocción hasta que el pan tome color tostado/marrón. 


Y si quieren comerlo como en Serbia, sirvanlo en rodajas acompañado de yogurt bebible!


Espero que les haya gustado este post y no dejen de contarme cómo les fue con la receta, si la preparan!


Que tengan una semana maravillosa y hasta el próximo post!

9 oct 2009

Esos raros sabores nuevos: gastronomía de Costa de Marfil



La noche que llegué a Costa de Marfil tuve mi primer encuentro con la cocina local. Habíamos llegado por la tarde a Abidjan junto con otros tres voluntarios, pero entre trámites migratorios y valijas perdidas, para cuando salimos del aeropuerto ya era de noche, teníamos mucha hambre y nada de dinero en moneda local (el franco CFA). Nos registramos en el hotel, y nuestro coordinador nos llevó a comer algo a un “maquis” antes de dormir. Como mis tres compañeros eran también africanos, para ellos la experiencia no fue nueva. Para mí, en cambio, fue toda una aventura.


Los “Maquis”son restaurants locales, informales y con sabores típicos de la gastronomía africana. Muchas veces están improvisados en el patio de una casa, incluso a la entrada de ella. Suele haber un par de mesas de madera o plástico, unas sillas muy básicas, y la cocina suele estar a la vista. La cocina es, generalmente, una parrilla y una olla muchas veces enterrada en la tierra (donde están las brasas), donde la “maman” hace las salsas y guisos. La comida, la mayor parte de las veces, se come con las manos o agarrándola con bolitas de una pasta de mandioca llamada Attiéké. Para lavarse las manos, para sorpresa mía, suelen acercar una palangana de plástico con agua y jabón en polvo de lavar la ropa en un vasito de plástico. Y el agua sucia va a parar a las plantas. Ofrecen cubiertos, pero la mayor parte de la gente come con las manos.


La cocina de una aldea:




Esa noche comimos algo muy simple: brochettes de pollo, a las brasas, pero con el tiempo fui probando otras comidas típicas, sobre todo en Daoukro. La mayor parte de las comidas se sirve acompañado de arroz basmati blanco, papas fritas o ignames fritos, o papas saltadas en manteca (“pommes sautées”).Cuando la comida se demoraba, generalmente nos servían una exquisita papaya con jugo de lima.


A continuación las comidas típicas y, por si alguno se anima, les adjunto también las recetas que pude conseguir:


Alloko: Es lo primero que uno prueba en Costa de Marfil, el plato infaltable en toda fiesta y reunión y el más fácil de hacer- si se encuentran las bananas apropiadas, que son las de la foto que está arriba. Es, básicamente, banana frita. Se la corta en trocitos no muy chicos para que no se deshaga, y se la pone en la heladera para que esté más firme (unos minutos). A continuación, se pone a freir en aceite bien caliente (tambien se puede freir en manteca). Simple y rico. Además de la banana de alloko, en Costa de Marfil se encuentra la banana digamos mediana (que es la común en Argentina), y una banana chiquita, del tamaño de un dedo, que es sumamente dulce.




Poulet Kédjénou (Pollo Kédjénou): Es también muy común, aunque de hechura más dificil. Es un guiso de pollo bien picante, de cocción muy lenta. Es un plato típico de los Baoulés, y tradicionalmente se cocina en una olla enterrada en la tierra que se llama “canari” (queda como ahumado). Además de pollo, tomates y cebollas lleva unas berenjanas chiquitas y amargas.


Ingredientes: 1 pollo entero, 1 berenjena, ½ zucchini, 3-4 tomates, 1 lata de tomates pelados, 2 dientes de ajo, 1 cebolla grande, 5-7 hojas de laurel, tomillo, gengibre, sal y pimienta.


Preparación: Enmantecar una olla hasta la mitad. Cortar el pollo en trozos y ponerlo en la olla, con agua. Poner los tomates en agua hirviendo para pelarlos y cortarlos en trozos. Pelar y el resto de las verduras, y poner todo en la olla. Cortar el ajo, y agregarlo a la olla. Agregar las especies.Revolver todo bien, colocar a fuego medio y revolver cada 5-10 minutos. Durante la cocción, agregar gengibre a gusto (tradicionalmente se agrega bastante porque es un plato picante), tomillo, sal y pimienta. Se cocina un mínimo de 40 minutos y se sirve sobre arroz blanco.


Poisson Kédjénou (Pescado Kédjénou): Es también un plato común, sobre todo en zonas que tienen un río cerca, como Daoukro. Cuando lo comí, la textura era más de sopa que de guiso (la salsa era más acuosa), pero tengo entendido que ésto depende del gusto de quien lo cocina.

Ingredientes: 1 Pescado, 1 tomate fresco, 1 cebolla de verdeo, 1 cebolla, 1 zanahoria, 1 cubo de caldo de pollo, 1 cubo de caldo de verduras, perejil, 1 diente de ajo, pasta de ají, mostaza, aceite.

Preparación: Diluir el caldo de pollo en poca agua. Condimentar el pescado con mostaza, aceite, sal y el caldo diluido, haciendo tajos en el pescado para que los condimentos penetren bien. Colocar aceite en una olla y rehogar las cebollas. Agregar el pescado. Agregar el tomate y la cebolla de verdeo machacados, las lámines de cebolla cortadas, las hojas de perejil cortadas, la pasta de ají, la zanahoria cortada en cubos, una pizca de sal y pimienta, el caldo de verduras y un vaso de agua. Cubrir y dejar hervir a fuego suave durante 20 minutos.

Choucouilla de Poulet: No pude conseguir la receta de este plato, pero es riquísimo. Se realiza con pechugas de pollo cortadas en trozos, saltadas con cebolla y otros ingredientes que tornan la salsa que acompaña al pollo de color chocolate (como una salsa barbecue, o como un mole).


Agouti: Es el único plato que confieso no haber probado. No me animé. “Agouti”es la rata de campo grande, que ellos venden al costado de la ruta y está considerada un manjar. La cocinan en un guiso con tomates, al estilo del pollo Kédjénou, con la piel incluida, y tiene un gusto ahumado (cuentan los que lo probaron que el gusto es parecido al del ciervo ahumado. ¡Tendré que creerles porque no creo que me anime a probarlo jamás!).


Attiéké: Es una especialidad marfilense, producida tradicionalmente por las mujeres en las aldeas. Lo consumen mucho y los marfilenses que viven en el exterior lo extrañan tanto que se han desarrollado fábricas del mismo que lo exportan disecado. Básicamente es una pasta de mandioca: La mandioca se pone a fermentar en agua durante días, se seca al sol, se dora, se hidrata, se seca y luego se la cuece al vapor. Cuando no está en pasta, parece couscous, pero su sabor es diferente, más suave.


Ignames: Son unas especies de batatas grandes, o mejor dicho la batata es una especie de igname. En inglés los llaman “yam”, palabra derivada de nyam, que quiere decir comer en muchas lenguas africanas. Son originarios de Ghana, y fueron introducidos en Costa de Marfil por la etnia Akan (a los cuales pertenecen los Baoulé) y son honrados con una festividad que tiene lugar en febrero. En el pueblo Akan, la fiesta del igname marca el fin de un año y el comienzo de otro. Durante la fiesta, el Rey encabeza una procesión, seguida de danzas, baños purificadores y sacrificios consistentes en la quema de la mitad de las ofrendas (la otra mitad se reparte entre los asistentes como símbolo de unión entre muertos y vivos). Durante la celebración, no puede consumirse igname como conmemoración de los tiempos en que su comida estaba reservada a los miembros de la familia real (algunas leyendas cuentan incluso que en Ghana los ignames era de oro).


Poulet Braisé/Brochettes de poulet: Es una de las formas más comunes de realizar el pollo: a las brasas y en brochette. Se lo sirve sobre un colchón de cebollas y tomates. Cabe señalar, sin embargo, que los pollos en las localidades del interior no son grandes ni están llenos de carne. Por eso los llaman “poulet bicyclette” (pollo bicicleta): porque son flaquitos y musculoso como un ciclista.


Además de estas comidas que pueden encontrarse en cualquier lugar que se visite, Costa de Marfil tiene uno de los mejores mangos del mundo, dulcísimos, papayas exquisitas (pequeñas y del tamaño de una sandía), y ésta fruta, que me dijeron que se llama Doha, que jamás había visto y es grande como un melón.